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Wednesday, February 09, 2011

SOLO POESÍA


Poema Tu Cuerpo Está a Mi Lado de Jaime Sabines

Tu cuerpo está a mi lado
fácil, dulce, callado.
Tu cabeza en mi pecho se arrepiente
con los ojos cerrados
y yo te miro y fumo
y acaricio tu pelo enamorado.
Esta mortal ternura con que callo
te está abrazando a ti mientras yo tengo
inmóviles mis brazos.
Miro mi cuerpo, el muslo
en que descansa tu cansancio,
tu blando seno oculto y apretado
y el bajo y suave respirar de tu vientre
sin mis labios.
Te digo a media voz
cosas que invento a cada rato
y me pongo de veras triste y solo
y te beso como si fueras tu retrato.
Tú, sin hablar, me miras
y te aprietas a mí y haces tu llanto
sin lágrimas, sin ojos, sin espanto.
Y yo vuelvo a fumar, mientras las cosas
se ponen a escuchar lo que no hablamos.


Amor mío, mi amor, amor hallado...

Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.

Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo
los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos
y mi boca y mi almohada.

Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.

Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme  un agua de amapolas.

Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,

voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.

JAIME SABINES




He aquí que tú estás sola y que estoy solo...

 
He aquí que tú estás sola  y que estoy solo.
Haces tus cosas diariamente y piensas
y  yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo
y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya
somos, y una locura celular nos recorre
y una sangre rebelde y sin cansancio.
Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
se me caerá la carne trozo a trozo.
Esto es lejía y muerte.
El corrosivo estar, el malestar
muriendo es nuestra muerte.

Ya no sé dónde estás. Yo ya he olvidado
quién eres, dónde estás, cómo te llamas.
Yo soy sólo una parte, sólo un brazo,
una mitad apenas, sólo un brazo.
Te recuerdo en mi boca y en mis manos.
Con mi lengua y mis ojos y mis manos
te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne,
a siembra , a flor, hueles a amor, a ti,
hueles a sal, sabes a sal, amor y a mí.
En mis labios te sé, te reconozco,
y giras y eres y miras incansable
y toda tú me suenas
dentro del corazón como mi sangre.
Te digo que estoy solo y que me faltas.
Nos faltamos, amor, y nos morimos
y nada haremos ya sino morirnos.
Esto lo sé, amor, esto sabemos.
Hoy y mañana, así, y cuando estemos
en nuestros brazos simples y cansados,
me faltarás, amor, nos faltaremos.

JAIME SABINES

 





Ante ti

Ante ti no encuentro quien anda en mí,
Buscando al hombre que debo,
Que se extingue en tu mirada,
Y se colma en tu belleza,
Que domina el mundo.
Ante ti no soy capaz de conseguir,
Tu misterio oculto,
La irrealidad de tu presencia,
Y tu convenio con el cielo,
Para hacerte más dichosa.
Ante ti se mueve el ángel,
Que aprisiona nuestras bocas,
En un instante de amor,
Desenfrenado y ciego,
Que justifica una vida.
Ante ti mi tierra arde,
Con taquicardias arrítmicas,
Que impulsan mi corazón,
En tu cuerpo y en tu mente,
Y asi alcanzar el destino que pisas,
Con arrogancia ingenua.
Ante ti cuelgo mis pasos,
Que se atan al presente,
De tus besos encarnados,
Conformando eternidad.
Ante ti la poesía,
Enmudece de abrigo,
Y las palabras se hielan,
Anhelando aparentar que te definen colmadas,
Anhelando descubrir quien eres,
Tan fuera de lo inventado.




fuente:http://www.lacoctelera.com/g/corazongotico-com/m/ante-t




La Flor del Amor.
Flower of Love, Oscar Wilde.

Amor, no te culpo, pues mía ha sido la culpa, al no ser creado por la arcilla común
Escalé la mayor de las alturas, inalcanzable; ví el aire pleno, el día más grande.

Desde lo salvaje de mi desperdiciada pasión fui asaltado por una mejor, más clara canción.
Encendí una ligera luz de abnegada libertad, luché contra la envilecida cabeza de Hidra.

Han sido mis labios barridos hacia la música por tus besos, y han sangrado,
Y tu has caminado junto a los ángeles en aquella planicie verde y esmaltada.

He andado por el camino donde Dante contempló los soles brillando sobre siete círculos,
¡Ah! Tal vez observó a los cielos expandiéndose, como si se abriesen sobre Florencia.

Y las naciones poderosas que me han coronado, a mí, que sin corona yazgo sin nombre,
Y algún crepúsculo oriental me ha encontrado de rodillas sobre el umbral de la Fama.

Me he sentado en el círculo de mármol donde el viejo bardo es igual al joven,
Donde la pipa siempre gotea su miel, y las cuerdas de la lira siempre vibran.

Keats levantó los rizos de su himeneo desde el vino de las amapolas,
Con su boca de ambrosía besó mi frente, envolviendo el amor noble que hay en mí.

Y en la primavera, cuando las flores del manzano tiñen el seno de las palomas,
En la hierba yacen dos amantes que ha leído la historia de nuestro amor.

Han leído la leyenda de mi pasión, y conocido el secreto amargo de mi corazón,
Besándose como nosotros nos hemos besado, pero nunca lejos como nosotros lo estamos.

Pues la flor carmesí de nuestra vida es devorada por el gusano de la verdad,
Y ninguna mano recogerá los marchitos pétalos de la rosa de la juventud.

Sin embargo, no me arrepiento de amarte, ¿qué otra cosa puede hacer un muchacho?
Los ávidos dientes del tiempo corroen, persiguiendo las silenciosas huellas de los años.

El timón nos balancea en la tempestad, y cuando la tormenta de la juventud haya pasado,
Sin liras, sin laúd y sin coro, la tranquila muerte del navegante finalmente llega.

Y dentro de la tumba no hay placer, el ciego gusano consume las raíces,
Y el Deseo se estremece en cenizas, y el árbol de la pasión no da frutos.

¿Qué otra cosa puedo hacer sino amarte? La propia madre de Dios me es menos querida,
Y menos aún la dulce Afrodita elevándose como un lirio plateado sobre el mar.

He tomado mi decisión, he vivido mis poemas y, aunque la juventud se haya perdido en indolentes días;
He descubierto que la corona de mirto del amante es mejor que la del laurel sobre el poeta.
Oscar Wilde (1854-1900)







Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en su tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida armonía.

Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa se desangra el día.

Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía.

Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.

Gabriel García Márquez





AÚN ERES TÚ


Aún eres tú…
En medio de la borrasca enmarañada
sin esmeraldas y llena de sombras
funesto preludio de la palabra amor
y una total ausencia de los sentidos.

Aún eres tú…
Quien me tiene amarrada a su calvario
en una soga de ingratos sin sabores
Como un ser leve caminando en el mar
Como una rosa conservada en la nieve
Como un sueño de sombras y algodones
mutilada en el abrazo de los perfumes,
arrimada a los círculos del mundo.

Aún eres tú…
Desgarrándome el corazón en la ventana
sin encontrar quien encienda la mirada
que a pocos esta haciéndose extraviada
bajo la bóveda celeste del arco infinito
Mientras los relámpagos caen al mar
y sus tules ascienden a la niebla del limbo

Aún eres tú…
Llevándose mis suspiros al horizonte
donde palpita el odio a tus plegarias
Levantando sangrantes quejas al éter
por hurtar mi deseo y vaciarme el alma

Aún eres tú…
En una ventana mirando el horizonte
en medio de una borrasca enmarañada
donde me encuentro al amor maniatada
renegando al omnipotente por no poder verte.
¡Aún eres tú… aún, aún es tu reino!

Aún eres tú…
El Apolo que reina en la memoria
Un hermoso cuerpo bañado de gloria
como una estatua esculpida en barro
cocinado mi ardiente tierra.
Con una espalda del cobre más puro
con la piel perfumada de retama,
con los ojos forjados en fuego eterno
y las manos suaves como terciopelo
el que me desborda con besos los deseos
de no querer ver al cielo
Mi amor, el amor…
¡Aún el amor eres tú!

JEM WONG
16.01.2005


“A fuerza de hablar de amor, uno llega a enamorarse. Nada tan fácil. Esta es la pasión más natural del hombre”


Blaise Pascal
 

1.- No me hace falta respirar,
porque respiro tu aire
no necesito soñar,
porque tú eres mi sueño,
no preciso hablar,
porque mis palabras te pertenecen,
no necesito vivir,
porque tu amor es mi vida.
 


2.- Recibe este beso,
como señal de pasiones,
como testigo de sueños
y presente de locura.
Recibe mi alma,
pues ya es tuya,
como tuyo es mi amor.
 


3.- Cada día te quiero,
un día te respeto,
otro te admiro,
otro te sueño
pero siempre te quiero,
porque amanecer es quererte,
y estar sin ti, mi muerte.
 

AUTOR ANÓNIMO
 
 



Poema Nervazón de Angustia de César Vallejo
   
Dulce hebrea, desclava mi tránsito de arcilla;
desclava mi tensión nerviosa y mi dolor…
Desclava, amada eterna, mi largo afán y los
dos clavos de mis alas y el clavo de mi amor!
 

 Regreso del desierto donde he caído mucho;
retira la cicuta y obséquiame tus vinos:
espanta con un llanto de amor a mis sicarios,
cuyos gestos son férreas cegueras de Longinos!
 

Desclávame mis clavos ¡oh nueva madre mía!
¡Sinfonía de olivos, escancia tu llorar!
Y has de esperar, sentada junto a mi carne muerta,
cuál cede la amenaza, y la alondra se va!
 

Pasas… vuelves… Tus lutos trenzan mi gran cilicio
con gotas de curare, filos de humanidad,
la dignidad roquera que hay en tu castidad,
y el judithesco azogue de tu miel interior.
 

Son las ocho de una mañana en crema brujo…
Hay frío… Un perro pasa royendo el hueso de otro
perro que se fue… Y empieza a llorar en mis nervios
un fósforo que en cápsulas de silencio apagué!
 

Y en mi alma hereje canta su dulce fiesta asiática
un dionisíaco hastío de café…!
 

AUTOR: CÉSAR VALLEJO

http://www.myvideo.de/watch/483632/Santana_Rob_Thomas_Smooth
 
 


El hombre es caliente
 
Como siete pulgadas del sol del mediodía
Te escucho susurrar y las palabras se funden con todos
Pero tu quedas tan bien
Mi muñequita, mi española Mona Lisa de Harlem
Tu eres mi razón para la razón, el paso en mi ranura
Y si dijiste que esta vida no es lo suficientemente buena
Yo daría mi mundo para levantarte
Yo podría cambiar mi vida para satisfacer tu humor
Porque tu eres tan suave
Y es como el océano bajo la luna
Bien es lo mismo como la emoción que tengo de ti
Tu tienes la clase de amor que podría ser tan suave
Dame tu corazón, hazlo real, o también olvídate de eso
Bien te diré una cosa
Si te fueras sería muy lamentable
En cada respiro y cada palabra
Escucho tu nombre llamándome
Fuera del barrio, escuchas mi ritmo en la radio
Sientes el mundo volverse tan suave y lento
Volviéndose hacia ti mas y mas
Y es como el océano bajo la luna
Bien es lo mismo como la emoción que tengo de ti
Tu tienes la clase de amor que podría ser tan suave
Dame tu corazón, hazlo real, o también olvídate de eso



Cielo y tierra AUTOR : Efraín Bartolomé 


Y las aguas de Arriba amaron a las de Abajo
y eran las aguas de Abajo femeninas
y las de Arriba masculinas

¿Has oído, amada?
Tú eres la Tierra y yo soy el Cielo
Tú eres el lecho de los ríos y el asiento del mar
y el continente de las aguas dulces
y el origen de las plantas
y de los tiernos o duros o feroces animales
de pluma o pelo o sin pluma ni pelo

Yo soy la lluvia que te fertiliza
En ti se cuecen las flores y los frutos
y en mi el poder de fecundar

¿Has oído, amada?
Nuestro lecho es el Universo que nos contiene
¿Has oído bien?
Tú eres la Tierra y yo soy el Cielo
Y mi amor se derrama sobre ti como la lluvia
o como una cascada que cae del sol
rompiendo entre nubes como entre peñascos
y entre los colores del arco iris y entre las alas de los ángeles
como entre las ramas espesas de una vegetación inverosímil

Tú eres la Tierra y yo soy el Cielo
¿No lo escuchas?
Y aunque digas que sí
tal parece que no porque ahora Tierra
cabalgas sobre mí (en el lecho que es el Universo)
y eres tú el Cielo y tu amor se derrama sobre el mío
como una lluvia fina

Y yo era la Tierra hasta hace unos instantes pero ya no lo sé
porque hemos girado y descansamos sobre nuestro costado
y los dos somos Tierra durante unos minutos deleitosos

Y ahora estoy de pie con los pies en la tierra y los ojos en el cielo
y tú no eres ni Tierra ni Cielo porque te hago girar
con los muslos unidos ferozmente a mi cintura
y eres el ecuador o yo soy el planeta Saturno
y tú eres los anillos que aprendimos en la escuela
y giras

Y ahora somos Cielo los dos y volamos
elevándonos más allá del Universo

Y en lo más alto del vuelo algo estalla en nosotros y caemos
vencidos por la fuerza de nuestro propio ecuador que se ha quebrado
Pero seguimos siendo Cielo aunque yazgamos en tierra

Derrumbados en tierra pero Cielo
Tierra revuelta y dulce pero Cielo
Cielo vencido cielo revolcado pero Tierra








Adriano Del Valle,   España, 1895 El secreto 


A orillas de la fábula, secretamente mía,
desde el árbol de sangre donde nace el latido
que se asoma a tu pulso, tu lengua, flor mojada,
era un sésamo oculto para el paisaje mórbido
de tu floral desnudo, desgajado en pudores
y amorosas laderas silvestres, en la sombra
de tus senos en vilo, colmenas del enjambre
cuyo vuelo guiaba el beso más antiguo.

Sempiternas colinas con pétalos y zumos,
el sí y el no acertaban, dudoso de tu aroma;
áureo botín de besos, acosadas axilas,
fugacísima imagen traída en tus relámpagos,
abriéndome entre lirios palomas y moluscos.

Y tú, ya casi un claro de luna en tus pestañas,
arcángel sin edad eras sencillamente.
Y acueducto sin lluvia, la luz del arco iris
nos volcaba el secreto flamígero del beso,
la soledad abriendo a nuestras almas juntas
donde las aves urden sus alcobas de trinos.

¡Oh amada mía! Siempre tu inaccesible cumbre;
y ya en ti, me despeño virgíneamente tuyo,
cuando el aire y el río te huelen desde cerca
el tatuaje invisible de la piel de tu aroma.

Y entonces, voy bajando por la rampa del grito,
del fulgor y la piedra, del viento y de la nieve;
ave soy rubricando con el vuelo las cumbres;
Ángel Caído soy recluido en tus ojos,

mordiendo en tu cabello sus pendulares frutos,
desplegando en mi torso su funeral bandera,
tu ardiente cordillera midiendo con mis brazos…
Con mi equinoccio envuelvo tus claros hemisferios
de antípodas caricias, cuando exploran mis besos
la tibia sangre nómada de tus venas azules.

La luna era el ex-libris del éxtasis nocturno,
tallo de flor nacido de tu propia semilla,
soledad sin los árboles que sostienen el cielo,
la delicia ignorando de beber en tu lengua,
como la piedra ignora el lenguaje del pájaro.

Si el beso no era un símbolo creado en tu homenaje,
su corola en tu hálito tuvo pétalos dulces
para impregnar la tierra con mieles suficientes
cuyo dulzor brotaba de la raíz del mundo.

Te conocí en el lecho mineral del planeta,
mientras tú apaciguabas la luz en la montaña…
Cósmicamente mía… Norte, Sur, Este, Oeste,
nupciales, cuatro vientos te velaban el sueño.

AUTOR :ADRIANO DEL VALLE ( España, 1895 – 1957 )



 

NUESTRO HIJO
AUTOR DEL POEMA: CARLOS CASTRO
TEMA MUSICAL: TRISTESSE DE CHOPIN
EDICIÓN: FANNY JEM WONG

Para la vida de nuestro hijo
bella medida es tu cintura,
y bello el ritmo de tu pulso
para la sangre de nuestro hijo
En tu nostalgia atardecida
cabe el sollozo de nuestro niño,
y cabe el llanto de sus ojos
entre la red de tus pestañas.
Red que se llena de luceros
cuando la tiras en el agua.
Guarda el reposo de tus párpados
que allí está el sueño de nuestro infante,
y no te canses de mirarme
que nuestro pequeño está mirando
con esa luz de tu mirada.
Enhebra el hilo de tu canto
para sentir que está cantando
la voz de nuestro hijo entre tu voz,
como burbuja de los peces
entre los círculos del agua.
Cuando caminas me parece
que nuestro hijo avanza con tus pasos,
y si te quedas detenida,
entonces pienso que es nuestro hijo
el que se para con tus plantas.
Si vas en busca de los soles
del mediodía delirante,
pienso que nuestro hijo del alma
se está acercando lentamente
a la candela de una lámpara.
Tú eres la rama que sostiene
el alto fruto de mi carne,
y eres la vena que da música
al corazón de nuestro pequeño
que está siempre cercano.
Las golondrinas que tú sueñas
rayan el cielo de nuestro infante,
y vas cantando por la tierra
mientras nuestro hijo va cantando
por los caminos de tu sangre.



Mario H. Russo declamando "Intimidad" de Alexander Madrigal

"Intimidad" de Alexander Madrigal


Alexander Madrigal

Nobel y destacado poeta cubano; por su sangre fluye la esencia inspiradora de: José Martí, Nicolás Guillén, Rubén Martínez Villena, Emilio Ballagas, Carilda Oliver Labra, Cintio Vitier, Eliseo Diego y tantos más nacidos en el bello vergel de Cuba.
Lic. En Educacion. Especialidad Filosofia-Historia
Nació el 07 de mayo de 1971 en la provincia de Sancti-Spiritus y a los 9 meses de traslada su familia a la Habana.
Durante este tiempo mi trabajo se concentro en la extensión universitaria, atendiendo y apoyando las actividades artísticas, culturales que se efectuaban en la universidad, este trabajo me permitió entrar en contacto con el mundo de la cultura, la comunicación y las relaciones publicas.


Declamador: Mario H. Russo
Originario de Navojoa Sonora 02 de enero de 1951, radicado en Hermosillo,Sonora, estudios Licenciatura En Derecho, Facultad De Derecho En Ciencias Sociales en la Universidad de Sonora, declamador y poeta 



Declamador: Mario H. Russo
Originario de Navojoa Sonora 02 de enero de 1951, radicado en Hermosillo,Sonora, estudios Licenciatura En Derecho, Facultad De Derecho En Ciencias Sociales en la Universidad de Sonora, declamador y poeta.


LA NOVIA DE LA OSCURIDAD
Más allá del bien, del mal,
de las garras del tiempo.
Más allá de los sueños,
de los prismas de dolor,
de las esferas de olvido.
Más allá de las pieles lozanas,
de la agonía de mis muertes,
de los mares de llanto,
de las lunas encendidas
Estás túSiempre tú.

Más allá de las altas colinas,
de las coronas de cristal,
de los cuerpos sudorosos,
de las hojas amarillas.
Más allá de aterradores rostros,
de las leyes del universo,
de la obtusa materia.
Más allá de los espirales de fuego,
de los bravos ladridos del tiempo
Estás tú… Siempre tú.

Más allá de las heridas perversas,
de los apagados recuerdos,
de la ira fondeada en el infierno,
de las verdes gramas,
de las almohadas húmedas.
Más allá de los tigres de fuego,
de las sábanas de espuma.
Más allá de la linfa derramada,
de las cenizas de la tierra
Estás tú… Siempre tú

Más allá de los corredores de lava,
de los árboles llorones.
del anhelo de la piel,
de los parlados de mirlos,
de las nubes de vergüenza.
Más allá de las tormentas de azufre,
de la lujuria enceguecida.
Más allá de las hojarascas del camino
Más allá del bien, del mal,
de ti de mi

Estás tú… Siempre tú.
FANNY JEM WONG
10-09-2009
LIMA PERÚ

La luna mira de reojo detrás de las colinas
Avergonzada se esconde, parpadea y sonríe
JEM



¡Levántate Lázaro!
Tu voz ya no es ausencia,
ni tu rostro amorfo grito
eres el eje desquiciado
de los torrentes de mi centro.

Vuelen locas las blancas aspas
apuntando hacia el cielo
y sean tus fuertes manos
las que desgarren la piel
de mis últimos trajes de niña.

Compláceme una y otra vez,
haciendo ladrar
enfebrecido al tiempo,
convirtiendo el beso esperado
en ansias y deseos líquidos.

¡ Liba!...Liba frenético la fruta
vaciándole la pulpa,
arrancándole de golpe las pieles,
atravesándome de amor
hasta que arda como ascua.

Sea tu lengua violenta espada
en pozo profundo
entre coronas y espigas
bañadas de mieles.
Conjura así los ancestrales vientos
y atado eternamente a la entraña
escucha el aullido vigoroso
de nuestros mares de recuerdos.

En prolongado vaivén
recorre enceguecido el vientre azul,
desángrate en la penumbra,
escala la hiedra silenciosa,
trágate la azulada nuez
e incrústate en la palpitante herida.

Enredado entre las ramas
de tus bosques de almendros,
sé al fin dueño y esclavo
del sendero ,de la grama
y de la blanca aurora.

Deslizándote entre rasos calientes
y húmedas almohadas
¡Levántate Lázaro!
No decaigas en la vereda.
¡Ven! Ven a mí dispuesto
que la muerte está gritando
avergonzada de salida.

En delicioso frenesí,
mójate la cara,
lávate el cabello,
colmate la boca ,
ahógate sin despegar el rostro
de la húmeda hendidura
Y bébete…. Bébete
hasta la última gota
antes que mi resplandor se extinga.

FANNY JEM WONG
LIMA PERÚ
05-11-2010 




 


Y volví el rostro y vi todas las injusticias que hay bajo la capa del cielo, y he aquí que había lágrimas en los que padecían injusticia sin que nadie los consolara, y los que cometían la injusticia eran demasiado poderosos. Y alabé a los muertos, porque habían muerto ya.
Alfred Döblin, Berlín Alexanderplatz
AFILANDO EL HACHA
I
Es el cuerpo
el que hoy domina,
el que acapara la vida
y la aplasta.
Repugnantes sensaciones,
cansancio,
agotamiento,
enfermedad.
¿Quién demonios lo sabe?
Adolorido desde sus bases
hasta su desolada cabeza,
en donde las ideas se achatan,
enmudecen, no cantan.
Tras las rocas
se desliza la niña rota
como negra arena
hacia el abismo.
II
Corazón enfermo
yaces sobre fuego
en la cumbre del dolor disperso,
tras los muros de tu casa
en donde escucho tu llanto
florecer al viento
entre circunferencias celestes
y rayones sicodélicos.
III
Dolor, bendito dolor
Cuanto te he invocado
Cuanto te he querido
reafirmación constante
de mi existencia,
diste vida a las palabras,
estimulaste mi voz,
te alzaste entre descomunales gritos,
otorgándole sentido al lenguaje
de mi linfa descompuesta,
de mis arterias obstruidas,
de mis tejados ruinosos,
de mis negros laberintos,
de mis espejos rotos.
IV
¿Dónde está la verdadera muerte?
Esa no existe…no existe…no existe
Siempre escucharé su voz, siempre.
No olvidé amigo mío afilar el hacha,
simplemente me cansé de hacerlo…
Una y otra vez….Una y otra vez….
Perdida, agazapada entre silencios.
V
La loba está pariendo versos
rojos, negros, blancos, verdes….
El dolor preparó el terreno,
regocíjate en tu sufrimiento
aúlla fuerte loba salvaje,
grito sagrado de la naturaleza.
Álzate como una reina,
bebe de la fuente
y desde el centro mismo
de un enorme círculo concéntrico
unos tras otro, pare a tus hijos
hasta desgarrar de tu matriz
las purpuras enredaderas.
VI
El tiempo y la muerte gritaron de salida
a nosotros , a los niños muertos.
De sus pestes y su ira solo despojos
Las bestias permanecerán por siempre
enredadas entre sus viseras.
Ciegas, cubiertas hasta la saciedad de veneno
de esputo, de la mierda con la que nos cubrieron
La vida ha restituido al silencio su hechizante canto
aquel que endureció nuestros pechos,
aquel que arrugo nuestras carnes,
aquel que desvío nuestras veredas
pero que jamás pudo secar nuestras fuentes
otorgándonos un rostro más humano .
VII
Hasta el último instante
de mi pequeña existencia
seguiré repitiéndote
lo mucho que te  amo
y si  permitieras
que una sola sombra de duda
atravesara  tu mente
querrá decir  que nunca
pudiste verme….
FANNY JEM WONG
LIMA PERÚ
03-09-2010


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