Wednesday, March 12, 2014

MARIO BENEDETTI. LOS ESPEJOS, LAS SOMBRAS



Mario Benedetti.
Los espejos, las sombras


Y las sombras que cruzan los espejos.
Vicente Huidobro

Es tan fácil nacer en sitios que no existen
Y sin embargo fueron brumosos y reales
Por ejemplo mi sitio, mi marmita de vida
Mi suelta de palomas conservaba
Una niebla capaz de confundir las brújulas
Y atravesar de tarde los postigos
Todo en el territorio de aquella infancia breve
Con la casa en la loma cuyo dueño
Cara un tal Valentín del Escobar
Y el nombre era sonoro me atraían
Las paredes tan blancas y rugosas
Ahí descubrí el lápiz como Colón su América
Sin saber que era lápiz y mientras lo empuñaba
Alguien hacía muecas al costado de un biombo
Para que yo comiera pero yo no comía.

Después es la estación y es el ferrocarril
Me envuelven en la manta de viaje y de calor
Y había unas mangueras largas ágiles
Que lavaban la noche en los andenes.

Las imágenes quedan como en un incunable
Que sólo yo podría descifrar
Puesto que soy el único especialista en mí
Y sin embargo cuando regresé
Apenas treinta y dos años más tarde
No había andén ni manta ni paredes rugosas
Ya nadie recordaba la casa en la lomita
Tampoco a Valentín del Escobar
Quizá sea por eso que no puedo creer
En pueblo tan ceñido tan variable
Sin bruma que atraviese los postigos
Y confunda las brújulas
Un paso de los toros enmendado
Que no tiene ni biombo ni mangueras.

El espejo tampoco sabe nada
Con torpeza y herrumbre ese necio repite
Mi pescuezo mi nuez y mis arrugas
Debe haber pocas cosas en el mundo
Con menos osadía que un espejo.

En mis ojos amén de cataratas
Y lentes de contacto con su neblina propia
Hay rehenes y brujas
Espesas telarañas sin arañas
Hay fiscales y jueces
Disculpen me quedé sin defensores
Hay fiscales que tiemblan frente a los acusados
Y jueces majaderos como tías
O deshumanizados como atentos verdugos
Hay rostros arduos y fugaces
Otros triviales pero permanentes
Hay criaturas y perros y gorriones
Que van garúa arriba ensimismados
Y un sosías de dios que pone cielos
Sobre nuestra mejor abolladura
Y tampoco el espejo sabe nada
De por qué lo contemplo sin rencor y aburrido.

Y así de noche en noche
Así de nacimiento en nacimiento
De espanto en espantajo
Van o vamos o voy con las uñas partidas
De arañar y arañar la infinita corteza.

Más allá del orgullo los árboles quedaron
Quedaron los presagios las fogatas
Allá atrás allá atrás
Quién es tan memorioso
Ah pero la inocencia ese búfalo herido
Interrumpe o reanuda
La fuga o cacería
De oscuro desenlace.

Todos mis domicilios me abandonan
Y el botín que he ganado con esas deserciones
Es un largo monólogo en hiladas
Turbado peregrino garrafal
Contrito y al final desmesurado
Para mi humilde aguante

Me desquito clavándole mi agüero
Me vengo espolvoreándolo de culpas
Pero la soledad
Esa guitarra
Esa botella al mar
Esa pancarta sin muchedumbrita
Esa efemérides para el olvido
Oasis que ha perdido su desierto
Flojo tormento en espiral
Cúpula rota y que se llueve
Ese engendro del prójimo que soy
Tierno rebuzno de la angustia
Farola miope.

Tímpano
Ceniza
Nido de águila para torcazas
Escobajo sin uvas
Borde de algo importante que se ignora
Esa insignificante libertad de gemir
Ese carnal vacío
Ese naipe sin mazo
Ese adiós a ninguna
Esa espiga de suerte
Ese hueco en la almohada
Esa impericia
Ese sabor grisáceo
Esa tapa sin libro
Ese ombligo inservible
La soledad en fm
Esa guitarra
De pronto un día suena repentina y llamante
Inventa prójimas de mi costilla
Y hasta asombra la sombra
Que me cuentan.

En verdad en verdad os digo que
Nada existe en el mundo como la soledad
Para buscarnos tierna compañía
Cohorte escolta gente caravana

Y el espejo ese apático supone
Que uno está solo sólo porque rumia
En cambio una mujer cuando nos mira sabe
Que uno nunca está solo aunque lo crea
Ah por eso hijos míos si debéis elegir
Entre una muchacha y un espejo
Elegid la muchacha.

Cómo cambian los tiempos y el azogue
Los espejos ahora vienen antinarcisos
Hace cuarenta años la gente los compraba
Para sentirse hermosa para saberse joven
Eran lindos testigos ovalados
Hoy en cambio son duros enemigos
Cuadrados de rencor bruñidos por la inquina
Nos agravian mortifican zahieren
Y como si tal cosa pronuncian su chispazo
Mencionan lustros y colesterol
Pero no las silvestres bondades de estraperlo
La lenta madurez esa sabiduría
La colección completa de delirios
Nada de eso solamente exhuman
Las averías del pellejo añejo
El desconsuelo y sus ojeras verde
La calvicie que empieza o que concluye
Los párpados vencidos siniestrados
Las orejas mollejas la chatura nasal
Las vacantes molares las islas del eczema.

Pero no hay que huir despavorido
Ni llevarle el apunte a ese reflejo
Nadie mejor que yo
Para saber que miente.

No caben en su estanque vertical
Los que fui los que soy los que seré
Siempre soy varios en parejos rumbos
El que quiere asomarse al precipicio
El que quiere vibrar inmóvil como un trompo
El que quiere respirar simplemente.

Será que nada de eso está en mis ojos
Nadie sale a pedir el vistobueno
De los otros que acaso y sin acaso
También son otros y en diversos rumbos
El que aspira a encontrarse con su euforia
El que intenta ser flecha sin el arco
El que quiere respirar simplemente
Será que nada de eso está en mi ceño
En mis hombros mi boca mis orejas
Será que ya no exporto dudas ni minerales
No genera divisas mi conducta
Tiene desequilibrios mi balanza de pagos
La caridad me cobra intereses leoninos
Y acaparo dolor para el mercado interno.

Será que nada de eso llega al prójimo
Pero yo estoy hablando del y con el espejo
Y en su luna no hay prójima y si hay
Será tina entrometida que mira sobre mi hombro.

Los prójimos y prójimas no están el el luciente
Sencillamente son habitantes de mí
Y bueno se establecen en mí como pamperos
Como arroyos o como burbujas.

Por ejemplo las dudas no están en el espejo
Las dudas que son meras preconfianzas
Por ejemplo los miércoles no están
Ya que el espejo es un profesional
De noches sabatinas y tardes domingueras
Los miércoles de miércoles quien se le va a arrimar
Pedestre o jadeante
Inhumano y cansado
Con la semana a medio resolver
Las tardes gordas de preocupaciones
El ómnibus oliendo a axila de campeón.

Los insomnios no caben por ejemplo
No son frecuentes pero sí poblados
De canciones a trozos
De miradas que no eran para uno
Y alguna que otra bronco no del todo prevista
De ésas que consumen la bilis del trimestre.

Tampoco aquellos tangos en los que uno sujeta
En suave diagonal la humanidad contigua
Y un magnetismo cálido y a la vez transitorio
Consterna los gametos sus ene cromosomas
Y entre corte y cortina se esparcen monosílabos
Y tanto las pavadas aleluya
Como las intuiciones aleluya aleluya
Derriban las fronteras ideológicas.

Verbigracia qué puede rescatar el espejo
De una ausencia tajante
Una de esas ausencias que concurren
Que numeran sus cartas
Y escriben besos, ay, de amor remoto.

Qué puede qué podría reconocer carajo
De las vidas y vidas que ya se me murieron
Esos acribillados esos acriborrados
Del abrazo y el mapa y los boliches
O los que obedecieron a su corazonada
Hasta que el corazón les explotó en la mano
Sea en el supermarket de la mala noticia
O en algún pobre rancho de un paisaje sin chau.

Poco puede conocer de los rostros
Que no fueron mi rostro y sin embargo
Siguen estando en mí
Y menos todavía
De los desesperantes terraplenes
Que traté de subir o de bajar
Esos riesgos minúsculos que parecen montañas
Y los otros los graves que salvé como un sordo
Así hasta que la vida quedó sin intervalos
Y la muerte quedó sin vacaciones
Y mi piel se quedó sin otras pieles
Y mis brazos vacíos como mangas
Declamaron socorro para el mundo.

En la esquina del triste no hay espejo
Y lo que es
Más austero
No hay auxilio
Por qué será que cunden las alarmas
Y no hay manera ya de descundirlas.

El país tiene heridas grandes como provincias
Y hay que aprender a andar sobre sus bordes
Sin vomitar en ellas ni caer como bolos
Ni volverse suicida o miserable
Ni decir no va más
Porque está yendo
Y exportamos los huérfanos y viudas
Como antes la lana o el tasajo.

En el muelle del pobre no hay espejo
Y lo que es
Más sencillo
No hay adioses.

Los tratemos que estaban en el límite
Las muchachas que estaban en los poemas
Asaltaron de pronto el minuto perdido
Y se desparramaron como tinta escarlata
Sobre las ínfulas y los sobornos
Metieron sus urgencias que eran gatos
En bolsas de arpillera
Y cuando las abrieron aquello fue un escándalo
La fiesta prematura
Igual que si se abre una alcancía.

Hacía tanto que éramos comedidos y cuerdos
Que no nos vino mal este asedio a la suerte.

Los obreros en cambio no estaban en los poemas
Estaban en sus manos nada más
Que animan estructuras telas fibras
Y cuidan de su máquina oh madre inoxidable
Y velan su garganta buje a buje
Y le toman el pulso
Y le vigilan la temperatura
Y le controlan la respiración
Y aquí atornillan y desatornillan
Y allí mitigan ayes y chirridos y ecos
O escuchar sus maltrechas confidencias
Y por fin cuando suena el pito de las cinco
La atienden la consuelan y la apagan.

Los obreros no estaban en los poemas
Pero a menudo estaban en las calles
Con su rojo proyecto y con su puño
Sus alpargatas y su humor de lija
Y su beligerancia su paz y su paciencia
Sus cojones de clase
Qué clase de cojones
Sus olas populares
Su modestia y su orgullo
Que son casi lo mismo.

Las muchachas que estaban en los poemas
Los obreros que estaban en las mulos
Hoy están duros en la cárcel, firmes
Como las cuatro barras que interrumpen el cielo.

Pero habrá otro tiempo
Es claro que habrá otro
Habrá otro tiempo porque el tiempo vuela
No importa que ellas y ellos no estén en el espejo
El tiempo volará
No como el cóndor
Ni como el buitre ni como el albatros
Ni como el churrinche ni como el venteveo
El tiempo volará como la historia
Esa ave migratoria de atlas fuertes
Que cuando Ilega es para quedarse.

Y por fin las muchachas estarán en las mulos
Y por fin los obreros estarán en los poemas
Ay espejo ignorás tanta vida posible
Tenés mi soledad
Vaya conquista
En qué mago atolón te obligaste a varar
Hay un mundo de amor que te es ajeno
Así no te quedes mirando más mirada
La modorra no escucha campanas ni promesas
Tras de mí sigue habiendo un pedazo de historia
Y yo tengo la llave de ese cobre barato
Pero atrás, más atrás
O adelante, mucho más adelante
Hay una historia plena
Una patria en andamios con banderas posibles
Y todo sin oráculo y sin ritos
Y sin cofre y sin llave
Simplemente una patria.

Ay espejo las sombras que te cruzan
Son mucho más corpóreas que mi cuerpo depósito
El tiempo inagotable hace sus propios cálculos
Y yo tengo pulmones y recuerdos y nuca
Y otras abreviaturas de lo frágil
Quizá una vez te quiebres
Dicen que es mala suerte
Pero ningún espejo pudo con el destino
O yo mismo me rompa sin que vos te destruyas
Y sea así otra sombra que te cruce.

Pero espejo, ya tuve como dieciocho camas
En los tres años últimos de este gran desparramo
Como todas las sombras pasadas o futuras
Soy nómada y testigo y mirasol
Dentro de tres semanas tal vez me vaya y duerma
En mi cama vacía número diecinueve
No estarás para verlo
No estaré para verte,

En otro cuarto neutro mengano y transitorio
También habrá un espejo que empezará a
Escrutarme
Tan desprolijamente como vos
Y aquí en este rincón duramente tranquilo
Se instalará otro huésped temporal como yo
O acaso dos amantes recién homologados
Absortos en su canje de vergüenzas
Con fragores de anule e isócronos vaivenes.

No podrás ignorarlos
Egos le ignorarán
No lograrás desprestigiar su piel
Porque será de estreno y maravilla
Ni siquiera podrá vituperar mi rostro
Porque ya estaré fuera de tu alcance
Diciéndole a otra luna de impersonal herrumbre
Lo que una vez te dije con jactancia y recelo.

He venido con todos mis enigmas
He venido con todos mis fantasmas
He venido con todos mis amores.

Y antes de que me mire
Como vos me miraste
Con ojos que eran sello parodia de mis ojos
Soltaré de una vez el desafío.

Ay espejo cuadrado
Nuevo espejo de hotel y lejanía
Aquí estoy
Ya podés
Empezar a ignorarme.

POEMAS DE JOSÉ SARAMAGO




JOSÉ SARAMAGO "En el silencio más hondo de esta pausa, Donde la vida se hizo eternidad, Busco tu mano "
INTEGRAL


Por un segundo, sólo, no ser yo:
Ser bicho, piedra, sol, u otro hombre,
Dejar de ver el mundo desde esta altura,
Pesar el más y el menos de otra vida.

Por un segundo, sólo, otros ojos,
Otra forma de ser y de pensar,
Olvidar cuanto sé, de la memoria
Nada dejar, ni el saberla perdida.

Por un segundo, sólo, otra sombra,
Otro perfil en el muro que separa,
Gritar con otra voz otra amargura,
Cambiar por muerte la muerte prometida.

Por un segundo, sólo, encontrar
En tu cuerpo mudado el cuerpo mío,
Por un segundo, sólo, y no más:
Por desearte más, ya conocida.

DI TU POR MI, SILENCIO

No era hoy un día de palabras,
Intentos de poemas o discursos,
Ni ningún camino era nuestro,
Para decirnos bastaba un acto sólo,
Y ya que en las palabras no me salvo,
Di tú por mi, silencio, lo que no puedo.

PUES EL TIEMPO NO PARA

Pues el tiempo no para, poco importa
Que los días vividos nos acerquen
El vaso de agua amarga colocado
Donde la sed de vida se exaspera.

No contemos los días que pasaron:
Fue hoy cuando nacimos, Sólo ahora
La vida ha comenzado, y, lejos aún,
La muerte ha de cansarse en nuestra espera.

ALEGRIA

Ya oigo gritos a lo lejos
Ya dice la voz del amor
La alegría del cuerpo
El olvido del dolor

Los vientos se han recogido
Y el verano se nos ofrece
Cuántos frutos cuántas fuentes
Y el sol que nos calienta

Ya cojo jazmines y nardos
Ya tengo collares de rosas
Y bailo en medio del camino
Las lanzas prodigiosas

Ya se ofrecen las sonrisas
Ya se dan las vueltas todas
Oh certeza de las certezas
Oh alegría de las bodas.

BALADA

Di la vuelta al continente
Sin salir de este lugar
Interrogué a toda la gente
Como el ciego o el demente
Cuyo sino es preguntar

Nadie me pudo decir
Dónde estabas o vivías
(Ya cansado de olvidar
Para morir sólo vivos
Perdían la cuenta a los días)

Tomé mi guitarra
En el lumbral me senté
Con el cuenco de limosna
Con pan duro en la alforja
Desengañado canté

Quizá dijese romanzas
O cantigas de encantar
Aprendidas en las andanzas
De las escabas venturas
De quien no supo esperar

ARTE DE AMAR

Metidos en esta piel que nos reniega,
Somos dos, lo mismo que enemigos.
Gran cosa, finalmente, es el sudor
(Así ya lo decían los antiguos):
Sin él, la vida no sería lucha,
Ni el amor amor.

INTIMIDAD

En el corazón de la mina más secreta,
En el interior del fruto más distante,
En la vibración de la nota más discreta,
En la caracola espiral y resonante,

En la capa más densa de pintura,
En la vena que en el cuerpo más nos sonde,
En la palabra que diga más blandura,
En la raíz que más baje, más esconda,

En el silencio más hondo de esta pausa,
Donde la vida se hizo eternidad,
Busco tu mano y descifro la causa
De querer y no creer, final, intimidad.

PESDADILLA

Hay un terror de manos en el alba,
Un rechinar de puerta, una sospecha,
Un grito que horada como una espada,
Un ojo desorbitado que me espía.
Hay un fragor de fin y de derrumbe,
Un enfermo que rompe una receta,
Un niño que llora medio ahogado,
Un juramento que nadie acepta,
Una esquina que salta de emboscada,
Un trazo negro, un brazo que repele,
Un resto de comida masticada,
Una mujer golpeada que se acuesta.

Nueve círculos de infierno tuvo el sueño,
Doce pruebas mortales que vencer,
Pero nace el día, y el día recompongo:
Tenía que ser, amor, tenía que ser.

ENIGMA

Un nuevo ser me nace a cada hora.
El que fui, ya lo he olvidado. El que seré
No guardará del que soy ahora
Sino el cumplimiento de cuanto sé.

REGLA

Tan poco damos cuando sólo mucho
En la cama o la mesa ponemos de nosotros:
Hay que dar sin medida, como el sol,
Imagen rigurosa de lo que somos.


RECETA

Tómese un poeta no cansado,
Una nube de sueño y una flor,
Tres gotas de tristeza, un tono dorado,
Una vena sangrando de pavor.
Cuando la masa ya hierve y se retuerce
Se hecha la luz de un cuerpo de mujer,
Una pizca de muerte que refuerce,
Que un amor de poeta así lo quiere.

NO ME PIDAN RAZONES

No me pidan razones, no las tengo,
O daré cuantas quieran: bien sabemos
Que razones son palabras, todas nacen
De las mansas falsedades que aprendemos.

No me pidan razones para entender
La marea rebelde que me llena el pecho.
Mal en este mundo, mal con esta ley:
No hice yo la ley ni el mundo acepto.

No me pidan razones, o que las disculpe,
De este modo de amar y destruir:
En la más oscura noche es donde amanece
El color de primavera el porvenir.

EN LA ESQUINA DEL TIEMPO

En esta esquina del tiempo es donde te encuentro
Oh nocturna ribera de aguas vivas
Donde los lirios abiertos adormecen
El dolor de las horas corrosivas.

Bogando entre los márgenes de tus brazos,
Los ojos e las estrellas de tu pecho,
Doblo la esquina del tiempo que resurge
Del móvil del cuerpo de agua en que me echo.

En la secreta matriz que te modela,
Un pez de cristal suelta delirios,
Y como otro sol se cierne, brillando,
Sobre el agua, los márgenes y los lirios.

INVENTARIO

De qué sedas están hechos tus dedos,
De qué marfil tus muslos lisos,
De qué alturas llegó a tu andar
La gracia de gamuza con que pisas.

De qué moras maduras se extrajo
El sabor acidulado de tu seno,
De qué Indias del bambú de tu cintura.
El oro de tus ojos, de dónde vino.

A qué mecer de ola vas a buscar
La línea serpentina de tus caderas,
De dónde nace la frescura de esa fuente
Que sale de tu boca cuando ríes.

De qué bosques marinos se soltó
La hoja de coral de tus puertas,
Qué perfume te anuncia cuando vienes
A rodearme de deseo las horas muertas.

CUERPO-MUNDO

¿Qué caminos de tu cuerpo no conozco,
A la sombra de qué valles no dormí,
Qué montañas no escalé, qué lejanías
No abarqué con mis ojos dilatados,
Qué torrentes no pasé, qué ríos profundos
La desnudez de mi cuerpo no cruzó,
Qué playas perfumadas no pisé,
Qué selvas y jardines, qué descampados?


RE-INICIACIÓN

Es porque todo huye que yo no huyo
Y vuelvo a conjugar desde el principio
El verbo conocido y sospechado.
En una era de brasas me sentaron,
Más digo que son brumas, Negador,
El cuerpo me regresa, iniciado.

FINAL Y NUEVO COMIENZO

No puede ser luar esta blancura,
Ni aves aletean sobre el lecho,
Donde caen los cuerpos fatigados:
Será, de mí, la sangre que murmura,
Serán de ti, las lunas de tu pecho:
Donde va el cansancio, renovados.


APRENDAMOS AMOR

Aprendamos, amor, de estos montes
Que, tan lejos del mar, saben el modo
De bañar en el azul los horizontes.

Hagamos lo que es justo y razonable:
De deseos ocultos otras fuentes
Y bajemos al mar de nuestro lecho.

MAÑANA

Altos los troncos, y en lo alto los cantos:
La hora de la mañana, en nosotros nacida,
Cubre de azul y verde el gesto simple
Con que me das, serena, tu vida.

Confianza de manos, de ojos calmos,
Donde la sombra de la pena y el llanto
Como la noche del bosque se retira:
Altos los troncos, y en lo alto los cantos.

Saramago José, Poesía completa, Ed. Alfaguara, México, 2005, 637 pp.

BORGES SU ULTIMO POEMA





BORGES....... SU ULTIMO POEMA

Si pudiera vivir nuevamente mi vida...
En la proxima cometeria mas errores.
No intentaria ser tan perfecto,
me relajaria mas.
Seria mas tonto de lo que he sido,
de hecho tomaria muy pocas cosas con seriedad.
Seria menos higienico.
Correria mas riesgos,
haria mas viajes,
contemplaria mas atardeceres,
subiria mas montanas,
nadaria mas rios.
Iria a mas lugares adonde nunca he ido,
comeria mas helados y menos habas,
tendria mas problemas reales
y menos IMAGINARIOS.
Yo fui de esas personas que vivio
sensata y prolificamente cada minuto de su vida;
claro que tuve alegrias.
Pero si pudiera volver atras trataria de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben,
de eso esta hecha la vida,
solo de momentos;
no! no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte
sin un termometro, una bolsa de agua caliente, un
paraguas y un paracaidas.
Si pudiera volver a vivir
comenzaria a andar descalzo a principios de la
primavera y seguiria asi hasta conclur el oton~o.
daria mas vueltas en calesita;
contemplaria mas amaneceres y
jugaria mas con los ninyos,
si tuviera otra vida por delante...

Pero ya ven, tengo 85 an~os y se que me estoy
muriendo...

JORGE LUIS BORGES

JAZZ POR FANNY JEM WONG



JAZZ

Tú ingresas como huracán de sensaciones
con tu swing enfebrecido remeciendo entrañas,
desgarrándolas en cada movimiento.
Eres fuerza vital que alimenta,
improvisando en la escala
notas frenéticas, enloquecidas.
No desmayes, suena fuerte,
embriágame con tus armonías
dibuja en mi cerebro historias fantásticas
y colma de tu ritmo todos los espacios
hasta hacerme polvo entre tus brizas.

FANNY JEM WONG
23-01-2014

EL PIANO POR FANNY JEM WONG




EL PIANO
I
Desnudo, ansioso, hoy te aguarda el piano,
un cajón antiguo de cedro oscuro y raso blanco
cárcava seria, robusta, altiva y arrogante.
Pégale sobre sus infaustas teclas dolientes
ponle encima tus rojas manos, recórrelo todo.
II
Que brote de él su creadora alma prisionera.
Tócalo con tu amor ágilmente, con firmeza
repica las vibraciones de su celeste arpa.
Lentamente en el vaivén de sus blancas olas
siente el escalofrió de mi alma agónica en ti.
III
Acarícialo despacio y sin temores, ábrelo
que él resuma hoy nuestra trágica historia.
En el concierto de las teclas que lloran
complacidas al sentir tus tibias falanges.
Y te embriaguen con todos los sonidos
de sus cuerdas y de sus tímidos martillos.
IV
Entre piezas negras y blancas, recibirás
en regalo, una comparsa de tristes llantos.
Hoy viste el mejor de tus trajes negros
en medio del viejo salón de paños dorados.
V
Allí te espera amado, impaciente el teclado
por el resto de su vida para ti inmolado.
A pesar de que las horas negras lo visiten
en el umbral del sueño del tiempo infinito.
VI
Cuando el blanco polvo de los años se acueste
en la tétrica playa de la ingratitud y el olvido.
Toca amor sobre él ácidas y tristes melodías
una tras otra sin aplazamiento extírpaselas,
saca del corazón las alicaídas notas sangrientas
al compás de estremecedores besos nocturnos.
VII
Que la canción melancólica aleje de ti la risa
y retumben millones de tristezas adoloridas.
El glorioso concierto de la muerte llene el salón
de las estrellas cautivas y las hadas muertas.
VIII
Que los faunos bailen desnudos y descalzos
sobre su fastuosa y sacrílega cola antigua.
Desclava toda su calida madera, hiérrelo
vibradle furioso hasta el último acorde gris.
IX
Pasea tus manos en la luz y en la penumbra
con pasión filarmónica de excitación y goce.
Desentierra los milenarios acordes de la cueva
del precioso teclado cadencioso omnipotente.
X
Haz que su alma se pronuncie con lisuras
dentro de la oscura caja musical de la muerte.
Mostrándole todos los sufrimientos y quejidos
de la vida que llevan los dolores y las congojas.
XI
Se alcen sus notas por la circunferencia finita
y se quiebren los cristales de toda ventana.
Las brujas huyan al final de las horas sombrías
y que la noche llore torrentes de horrenda sangre
XII
El magistral piano negro va derramando su alma
en cada nota que al salir se cristaliza en llama.
Entre las viejas partituras de grandiosas obras
se refinan y aminoran los conciertos de tristezas
de un contenido que él condenado piano solloza
XIII
Tierna serenata de un ataúd que implora y llora
al sentir tus manos sobre su triste teclado.
Una voz se asfixia dentro de negra caja sonora
y el aire entero se llena de notas de oro y plata.
XIV
Sinfonía de inmensa tristeza que entre sollozos
te dice: sufro dolor de oscuridad y de muerte.
callado, inerte, sombrío mi paso al helado paso
al infierno que se debate entre el amor y olvido.
XV.
Toca la tumba, mi sagrado aposento negro
¡Amado! que desde todos los tiempos ansío
que mi cuerpo ennegrecido por los deseos
sea por tus dedos surcado y profanado.
JEM WONG

En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos; los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca.
Jacinto Benavente
(Jemwong)

BEETHOVEN A SU "AMADA INMORTAL"





CARTA DE BEETHOVEN A SU "AMADA INMORTAL"

Incluso cuando estoy en cama mis pensamientos van a hacia ti, mi eternamente querida, ahora y entonces alegremente, después otra vez tristemente, esperando para saber si el Destino oirá nuestra plegaria, para hacer frente a vida que debo vivir en conjunto contigo o nunca verte. Sí, estoy resuelto a ser un extranjero vagabundo hasta que pueda volar a tus brazos y decir que he encontrado mi hogar verdadero con usted y envuelto en tus brazos puedo dejar que mi alma flote hasta el reino de almas bendecidos. Ay!, desafortunadamente debe ser así. Debes estar tranquila, tanto más pues sabes que te soy fiel; ninguna otra mujer podrá nunca poseer mi corazón, nunca, nunca. Oh Dios, por qué debe uno ser separado de aquella que le es tan querida. Para más, mi vida en Viena es actualmente desgraciada.Tu amor me ha hecho el más feliz y el más infeliz de los mortales. A mi edad necesito estabilidad y regularidad en mi vida, puede esto coexistir con nuestra relación? Ángel, acabo de oír que va el correo cada día, y por lo tanto debo cerrar ésta, de modo que puedas recibirla la inmediatamente. Mantente tranquila; solamente al considerar tranquilamente nuestras vidas podremos alcanzar nuestro propósito de vivir juntos. Mantente tranquila, amame, hoy, ayer. Qué nostalgia llena de lágrimas por tí, por tí, por tí, mi vida, mi todo. Todos los buenos deseos a tí. Oh, continúa amándome, nunca juzgues mal el corazón fiel de tu amado.
Siempre tuyo
Siempre mía
Siempre de ambos



Novena Sinfonía de Beethoven Película Amada Inmortal


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Mi ángel, mi todo, mi yo... ¿Por qué esa profunda pesadumbre cuando es la necesidad quien habla? ¿Puede consistir nuestro amor en otra cosa que en sacrificios, en exigencias de todo y nada? ¿Puedes cambiar el hecho de que tú no seas enteramente mía y yo enteramente tuyo? ¡Ay Dios! Contempla la hermosa naturaleza y tranquiliza tu ánimo en presencia de lo inevitable. El amor exige todo y con pleno derecho: a mí para contigo y a ti para conmigo. Sólo que olvidas tan fácilmente que yo tengo que vivir para mí y para ti. Si estuviéramos completamente unidos ni tú ni yo hubiéramos sentido lo doloroso. Mi viaje fue horrible...

Alégrate, sé mi más fiel y único tesoro, mi todo como yo para ti. Lo demás que tenga que ocurrir y deba ocurrir con nosotros, los dioses habrán de enviarlo...

Tarde del lunes... Tú sufres. ¡Ay! donde yo estoy, también allí estás tú conmigo. Conmigo y contigo haré yo que pueda vivir a tu lado. ¡¡¡Qué vida!!!

¡¡¡Así!!! Sin ti... perseguido por la bondad de algunas personas, que no quiero recibir porque no la merezco. Me duele la humildad del hombre hacia el hombre. Y cuando me considero en conexión con el Universo, ¿qué soy yo y qué es aquél a quien llaman el más grande? Y sin embargo... ahí aparece de nuevo lo divino del hombre. Lloro al pensar que probablemente no recibirás mi primera noticia antes del sábado. Tanto como tú me amas ¡mucho más te amo yo a ti!... ¡Buenas noches!

En mi calidad de bañista, debo irme a dormir. ¡Ay, Dios! ¡Tan cerca! ¡Tan lejos! ¿No es nuestro amor una verdadera morada del cielo? ¡Y tan firme como las murallas del cielo!

La "Amada inmortal" fue una mujer anónima (probablemente Antonie Brentano, la esposa de un amigo), tal como Beethoven se dirigía a ella en una serie de cartas en el mes de Julio de 1812. En realidad, la expresión usada por Beethoven en alemán es la “Eternamente Amada”.



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“Tuve una vez un gran amor que derribó mi casa, agrietó mis puentes y me hizo perder el equilibrio. Después vinieron las réplicas: amoríos de baja intensidad que ni siquiera me hicieron temblar. En cuanto al gran amor, ay mísero de mí, todavía respira debajo de las ruinas.
AUTOR
Óscar Arturo Hahn Garcés

LA AMADA INMORTAL 





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Mi misión es matar el tiempo y la de éste matarme a su vez. Se está bien entre asesinos.
Emil Cioran,- Recuerdos- de Ping Hsin (1900-1999)






OCTAVIO PAZ DOS CUERPOS




Octavio Paz Dos cuerpos

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.

GABRIELA MISTRAL ADIÓS



Gabriela Mistral
Adiós


En costa lejana
y en mar de Pasión,
dijimos adioses
sin decir adiós.
Y no fue verdad
la alucinación.
Ni tú la creíste
ni la creo yo,
«y es cierto y no es cierto»
como en la canción.
Que yendo hacia el Sur
diciendo iba yo:
«Vamos hacia el mar
que devora al Sol».
Y yendo hacia el Norte
decía tu voz:
«Vamos a ver juntos
donde se hace el Sol».
Ni por juego digas
o exageración
que nos separaron
tierra y mar, que son
ella, sueño y el
alucinación.
No te digas solo
ni pida tu voz
albergue para uno
al albergador.
Echarás la sombra
que siempre se echó,
morderás la duna
con paso de dos...
Para que ninguno,
ni hombre ni dios,
nos llame partidos
como luna y sol;
para que ni roca
ni viento errador,
ni río con vado
ni árbol sombreador,
aprendan y digan
mentira o error
del Sur y del Norte,
del uno y del dos!

ÚLTIMA HORA DE ABDERRAMÁN III POR MARCO MARTOS




Última hora de Abderramán III
(Córdoba, año 961)

 

 Muere el sol en la mezquita de Córdoba
y nace la noche en mi corazón. Y nunca más.
Mañana el astro volverá a su rito
y no habrá corazón en la oscuridad definitiva.
Astrolabios, relojes de arena, arrugas de mi rostro,
calendarios del Nilo, memoria de los creyentes,
soldados de mi espada, todos saben
y comentan cómo han goteado
cincuenta años de emirato y califato.
Tesoros, honores, placeres,
todo lo he tenido, todo
lo he desperdigado.
Mis rivales, los más grandes,
me estiman, me temen, me envidian,
besan protocolariamente el suelo sagrado
y suben arrastrándose hasta mi trono.
Todo aquello que los hombres desean
me ha sido donado por el cielo.
La noche viene. Cantan los pájaros.
En este tiempo largo de aparente
contentamiento he guerreado en Toledo,
en Mérida, en Zaragoza, he vencido
en todas las batallas, todas
las perfidias del reino las he dominado.
Las más hermosas mujeres de al-Andalus
me han sonreído en mi lecho, cada alborada.
La noche viene. Ya callan los pájaros.
Antes de irme quiero contar
los días en que fui feliz. Mi memoria
escudriña el pasado: sólo son catorce.
Creyentes, mortales, aprecien conmigo
la grandeza del mundo y de la vida.
La noche llega. Me llamaba Abderramán III.
Ésta es mi última palabra.


Marco Martos

Despertando por Enrique Bustamante.



Despertando
(EB- julio 2005)

Amor,
empezaré por decirte que tus manos como girasoles
miran con su tersura al sol
tu cuerpo guarda más virtudes que pan caliente de cada dìa
tu mirada atraviesa mi sombra
inspeccionando lo más profundo del alma
desnudando pecados, lavando mi fe perdida
cubriéndome de ese halo de amor que posees sólo tú.
Dudas
no crees en un amor que se presenta prohibido
porque mis palabras te enmudece
cierra mi figura tus ojos
saturo con mi perfume el olfato adolescente de tu cara
mi música suena lejana, distante, ajena, extraña, a la vez que galante.

Aún no te maravillas con los colores y las formas de mis cuadros
ni te explicas el por qué
mi aliento sume en tristeza los jardines de esta ciudad.
Te sorprende tan de repente un mundo grande, bello exclusivo para ti
un galaxia donde sólo mora nuestro amor
y las cenicientas no existen
ni Blanca Nieves tiene enanos.

Aún no logras entender que la fecha llegó y el carruaje espera
tenemos y debemos partir al infinito donde las hadas son mágicas
donde las estrellas no las vemos
pero están allí para alumbrar nuestro lecho
y millones de lucecitas servirán como almohada
para que nuestras manos se deslicen dibujando tu cuerpo y el mìo
para que nuestro movimiento sea uno en dos que se aman
para que el aroma de tì, se confunda con otros agradables aromas

Y pueda seguir soñando, amándote en la madrugada y en la noche
besándote cada poro de tu piel bronceada por el capricho que la vida no te obsequió
pueda seguir soñando que estás aquí a mi lado, sentada, con tu sonrisa de niña, con tu mirada triste
triste como estoy ahora
triste como son los campos cuando el verde se aleja
triste como cuando se llevan a tu preciado hijo lejos
triste como cuando la tristeza forma parte de tu cotidiano existir
triste hasta que aturden tus sentidos
y tus piernas no danzan
y los golpes son bajos.

BOCA DE DIOS POR MARCO MARTOS



BOCA DE DIOS POR MARCO MARTOS
3 de Marzo de 2014

Una caverna que todo lo traga,
esa es la boca de Dios.
Unos la llaman muerte
y otros nirvana,
por eso de la quietud.
El paraíso es un rayo de luz
sobre el mar en la infancia
y después todo es oscuridad.
Que no te engañe
la campana del éxito,
pues su badajo descansa
casi toda la vida
hasta que llegas en su silencio
a la boca de Dios.

PRIMERO LA VIDA POR ANDRÉ BRETON



PRIMERO LA VIDA  POR ANDRÉ BRETON
A Philippe Soupault

Primero la vida a esos prismas sin espesor así los colores sean más puros
Primero a esta hora siempre gris a esos terribles automóviles de frías llamas
A estas piedras reblandecidas
Primero este corazón trabado
A esta ciénaga de murmullos
Y a este blanco tejido cantando a la vez en el aire y en la tierra
A esta bendición nupcial que une mi frente a la de la vanidad total
Primero la vida

Primero la vida con sus sábanas conjuratorias
Sus cicatrices de evasión
Primero la vida primero esta roseta sobre mi tumba
La vida de la presencia nada más que la presencia
Donde una voz dice ¿Estás ahí? y otra responde ¿Estás ahí?
Ay casi no estoy
Y aun cuando favoreciéramos a aquéllos que damos muerte
Primero la vida

Primero la vida primero la vida Infancia venerable
La cinta que sale de un faquir
Se parece a la barrera del mundo
Pese a que el sol sea un deshecho
Por muy poco que el cuerpo de una mujer se le parezca
Sueñas contemplando detenidamente la trayectoria
O sólo cerrando los ojos sobre la tormenta adorable llamada tu mano
Primero la vida

Primero la vida con sus salas de espera
Cuando uno sabe que nunca será admitido
Primero la vida a estas fuentes termales
Donde el servicio está hecho por collares
Primero la vida desfavorable y larga
Cuando aquí los libros se volvieran a cerrar sobre anaqueles menos suaves
Y cuando allí se estuviera más a gusto que nunca se estuviera libre
Primero la vida

Primero la vida como fondo de desdén
A este rostro suficientemente bello
Como el antídoto de esta perfección que ella pide y teme
La vida ese embuste de Dios
La vida tal un pasaporte virgen
Una pequeña ciudad tal Pont-á-Mousson
Y como todo ya se dijo
Primero la vida


TE DESNUDAS IGUAL POR JAIME SABINES

TE DESNUDAS IGUAL
Te desnudas igual que si estuvieras sola
y de pronto descubres que estás conmigo.
¡Cómo te quiero entonces
entre las sábanas y el frío!

Te pones a flirtearme como a un desconocido
y yo te hago la corte ceremonioso y tibio.
Pienso que soy tu esposo
y que me engañas conmigo.

¡Y como nos queremos entonces en la risa
de hallarnos solos en el amor prohibido!

(Después, cuando pasó, te tengo miedo
y siento un escalofrío.)

***FOTOS , PENSAMIENTOS , FRASES , CITAS***