Thursday, August 27, 2015

WALTER FAILA POETA ARGENTINO





VIRGILIO AVIZORA LA MUERTE POR MARCO MARTOS


VIRGILIO AVIZORA LA MUERTE
POR MARCO MARTOS

Ahí está el abigarrado puerto de Bridisium
y las achaparradas colinas de la costa de Calabria,
el mar lleno de sol y de los más oscuros presagios,
decenas de naves que buscan el puerto
y otras tantas que se internan mar afuera
con redes y anzuelos, la vida de los hombres
que buscan capturar a los peces.
Van las naves de alto bordo en una fila larga,
la primera y la última con ágiles quinquirremes
de mirada altiva y agudo rostro; las otras, pesadas,
impotentes, con proas de bronce que brillan como el oro,
obenques llenos de gallardetes multicolores y, debajo,
la tienda de Augusto, entre velas de púrpura,
símbolo vivo del imperio que nace y se reconoce
en Eneas y en la poderosa familia de los Julios.
Detrás, en otro barco, lleno de gallardetes pero con menos escolta,
viaja Publio Virgilio Marón, ovillado, silencioso y adolorido,
el insigne poeta lleva en su frente el signo de la muerte.
No ha alcanzado a limar sus versos más sentidos,
no como él quisiera, tal vez más valga destruirlos para siempre
o dejarlos congelados como ejemplo de obra a medio hacer
que solo puedan consultar algunos entendidos.
¿Qué camino elegir? Ni Júpiter lo sabe.
Y duele la cabeza, y el estómago duele, y los huesos.
Más valdría haberse quedado en Atenas hurgando el pasado,
no haber escrito tal vez ni una línea, haberse dedicado
a cultivar los campos en Andes con los padres tan amados.
¿De qué sirve la vida si nunca acabamos lo que queremos?

VEN Y SIÉNTATE CÉSAR VALLEJO POR MARCO MARTOS


VEN Y SIÉNTATE CÉSAR VALLEJO
POR MARCO MARTOS

Voy como pájaro entre nubes blancas,
quiero traerte volando a Alicante
a las piedras de la ría Campello,
para que tú reposes muy calmado
oyendo al mar hablar nuestro español
que tanto amaste en tus blancas páginas.
Ven compañero, con Miguel Hernández,
conversa con aquella gente buena
que habla como todos, voz cantarina,
y ha leído tus versos hondísimos
y sabe del Perú porque escribiste.

SERENOS ELEFANTES POR MARCO MARTOS

SERENOS ELEFANTES
POR MARCO MARTOS

Van por el sendero serenos elefantes,
dueños de sus días y de las sombras,
buscan hierbas y aguas transparentes,
nada los apura en la mañana de sol.
Saben que forman parte
de la hermosura irrepetible de la tierra,
derraman su tranquilidad
y contagian a los hombres

RES VOLANS IGNOTA POR MARCO MARTOS


RES VOLANS IGNOTA POR MARCO MARTOS

En una colina de Roma,
Cintia y Propercio disfrutan de la noche estival.
Duermen las aves. Una luna espléndida
tiñe de suave azul edificios de mármol,
casas de madera, verdes campos
y a los escasos noctámbulos deambulando
en la ciudad casi desierta, despojada de su gloria.
La bóveda de los cielos parece condensar la belleza del mundo
y las estrellas lejanas y la quietud del universo.
Un objeto extraño corta los aires con su luz poderosa
y viene a detenerse en lo muy alto
sobre las cabezas de Cintia y Propercio,
parpadea por minutos interminables
y la escena se detiene.
Los que se aman se toman de la mano,
permanecen callados y firmes como estatuas,
inermes frente a la presencia del misterio.
La luz fantasmal vuela vertical hacia arriba
hasta perderse en la bóveda celeste.
“Res volans ignota” dice Cintia, en un susurro.
“Cosa que vuela, desconocida”, repite Propercio, alelado.

MENSAJE DE JUAN DE MENA A FÁTIMA, EN TIERRAS GERMANAS POR MARCO MARTOS


MENSAJE DE JUAN DE MENA A FÁTIMA, EN TIERRAS GERMANAS POR MARCO MARTOS

Te has ido a tierras germanas ha tiempo,
deseas olvidarme en tu mañana,
aparezco en tus sueños tal fantasma,
te beso en la luz de cada día.
Nada puedes, soy historia de tu vida,
me meto en todo lo que haces en noches
de nostalgia que tú vives, garrida.
Cruzaré siempre el reino de los francos,
cambiaré de lenguaje para hablarte,
cantaré como pájaro en tu alcoba,
seré un gorjeo que te ruega siempre
y te impone el amor que tú deseas.
Adivina otra vez cuando me pienses
si eres para mi corazón querida y deseada.
Dirás que no es verdad lo que te escribo.
¿Acaso no es verdad lo que sueñas?

TRADUCCIONES Y POESÍA ÁRABE POR YASSIN KAOUD