Google+ Followers

Monday, November 30, 2015

DIDO, LA GATA BLANCA POR MARCO MARTOS


DIDO, LA GATA BLANCA POR MARCO MARTOS

Tú eres la gata blanca arisca del desierto,
comes raíces y lagartijas, hojuelas de las plantas,
vives días enteros trepada en las ramas
de los algarrobos de las arenas de Cartago
y tienes un amor que te quema las entrañas.
Hay un fuego azul que te posee el alma,
una gana de durar en lo imposible.
Tú eres eterna porque duras más que los furores,
pues eres el almizcle de la pasión de Cartago,
ronroneas entre el barro y los adobes,
en el mar y el horizonte con sus encantos.




UN GATO NEGRO POR MARCO MARTOS


UN GATO NEGRO
POR Marco Martos

Un gato negro sobre el blanco de las nubes,
atraviesa los cielos con candelas verdes,
esconde sus uñas, feroces en las contiendas,
parece que ofrece su mano en los salones.
Es la viva tranquilidad en la tarde del verano,
el palpitar de la vida sosegada a sorbos,
el lenguaje felino de los días frescos,
silencioso, si cabe, como una montaña,
se mueve un bigote, el maullido calla,
espera una caricia de la dama arrebatada.

TRISTÁN PARA ISOLDA POR MARCO MARTOS

TRISTÁN PARA ISOLDA
Por MARCO MARTOS

Muy lento y descuidado llegue tarde
a tu homenaje, distraído busqué
el incienso, la mirra, los regalos
que debía poner en propias manos
para ganar piedad de tus dos ojos
y complacencia de tu alma conmigo
que te amo tanto, tanto, soberana.
Solo dolor se ensaña con mi cuerpo,
solo días muy duros, tormentosos,
las horas largas me acompañan siempre,
merezco tu castigo, no lo ignoro,
quiero ser digno de misericordia.
En mi horóscopo no está olvidarte,
vivo queriéndote, halagándote.
Marco Martos escribió
Traté de imaginar esta escena: Tristán llega tarde a una cita con Isolda, ella se ha marchado, él queda desolado, entonces escribe ese texto con el corazón en la mano.

TE SUEÑO LUMINOSA, ESCRIBE PROPERCIO POR MARCO MARTOS·


TE SUEÑO LUMINOSA, ESCRIBE PROPERCIO
POR MARCO MARTOS·

Cuando se van humeando los tigres de la noche,
una luz vestida de primavera
aparece dibujando en los cristales tu figura:
una diosa con sus dos alas,
de extremada bondad, de roja llama,
roja y azul en la alborada.
Voy con mi sombra protegido
por tu luz que me alimenta.
Parece que deambulo, pero camino
muy firme por las calles de Roma,
para que sombra y luz sean una sola
y el suave abrazo que te doy al mediodía
junte tu destino conmigo para siempre,
y si voy entre fieras en el légamo de la noche
llevo la luz y la sombra de tus ojos de pantera
y doy zarpazos y te defiendo y me defiendo
hasta que desciendo de mis andamios
y en mi reposo te sueño entre mis sombras
como diosa radiante y luminosa.

Este poema forma parte de mi libro "Máscaras de Roma", actualmente en librerías, editado por "Caja Negra".