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miércoles, junio 14, 2023

Natural mind por Marco Martos Poema del libro Carpe diem

Natural mind por Marco Martos Poema del libro Carpe diem
 

Natural mind por Marco Martos Poema del libro Carpe diem

El mar que ahora es verde con escamas
cuando se canse será azul color índigo
y su tiempo lo tendrás en la memoria
dibujando en un pasado que no existe.
así te imagino como sosias
de la muchacha que tan bien conozco:
haciendo mañana lo que fuere
tu camino será como un río
insensato y no previsto en el códice.
Los días en mis sueños son iguales
llegando los descompagina loca
la fuerza absurda de tu agua
que avanza ambigua y torpe. Por eso
sabiendo que será azul color índigo
con su tiempo guardado en tu memoria
dibujado en un pasado que no existe.
Mejor me contradigo y me propongo
decirte claramente que te espero,
aunque en verdad no sé qué hago
escribiendo palabras por las puras:
prefiero arribar al mar que tú eres
ignorando si azul o color río.

 

jueves, marzo 03, 2022

Hefesto por Marco Martos

 

Hefesto por Marco Martos

 
Hefesto es un felino de pasaporte griego
que vive en Nueva York muy a sus anchas,
atendido como un rey medieval en su corte,
comiendo sopa Magiritsa en días de festejos.
Otras veces se sirve Batzos, ese simbólico
potaje de leche de cabra de Macedonia
que llega por avión desde la hermosa Atenas.
Su plato preferido es la Musaca, esos tomates,
esas berenjenas, ese cordero en aceite de oliva, todo.
Los grandes cocineros son Rigas Kappatos y Gloria Flórez,
que dejan por un rato a Vallejo, a Belli, a Lastra, los poetas,
para mimar a Hefesto como corresponde.
Por la noche el gato ronronea cuando escucha
el ir y venir de las cóncavas naves en el vinoso Ponto,
en la solemne palabra de Homero
que la dice con dicción perfecta Rigas
en la claridad de los cielos estrellados.

 

viernes, abril 24, 2020

Tamarindo, poema de Marco Martos, traducido al griego por Stelios Karayanis

Tamarindo, poema de Marco Martos

Tamarindo, poema de Marco Martos, traducido al griego por  Stelios Karayanis

Vienes de las arenas y sus llamas,
del fondo de la tierra del desierto,
de aquello que está vivo, también yerto,
bajo el sol ululante de las mañanas.
Vienes del río seco, de sus flamas,
de aquello que te olvidas, pero es cierto,
verano, agua marrón, barcas del puerto,
arribas de la historia y sus escamas.
Posees el olor del tamarindo,
la gracia femenina, hierba tan buena,
cicatrizas el dolor, quitas la pena,
tomas mis manos y entonces me rindo.
Eres la flor del páramo, la luna,
te pareces a ti misma, a ninguna.
 
Ταμάρινδος
Έρχεσαι από τις ερήμους κι απ’ τις φλόγες τους,
από τα βάθη της έρημης γης,
από εκείνο που ζωντανό είναι αλλά και νεκρό
κάτω από το διάφανο πρωινιάτικο ήλιο.
Έρχεσαι από το ξερό ποτάμι, από τις ζέστες του,
από εκείνο που λησμονείς ,αλλά που είναι βέβαιο,
καλοκαίρι, καστανό νερό, βάρκες στο ποτάμι
υψώματα της ιστορίας και των φολίδων της.
Κατέχεις το άρωμα του ταμάρινδου,
τη γυναικεία χάρη, μέντα τόσο καλή,
επουλώνεις τον πόνο, αφαιρείς τη λύπη
πιάνεις τα χέρια μου και τότε παραδίνομαι
Είσαι το άνθος της άγονης γής
στον εαυτό σου μοιάζεις μα και σε καμιά.

Versión en griego de Stelios Karayanis

 

Tamarindo, poema de Marco Martos, traducido al griego por  Stelios Karayanis

sábado, noviembre 09, 2019

Infancia por Marco Martos

Infancia por Marco Martos


Las luces se apagan en el pueblo,
desaparece la última claridad.
Pequeñas procesiones de vecinos
se deslizan como sombras
que proyectan sus lámparas de mecha azul,
sobre los muros de adobe, las paredes
de quincha, los pisos de tierra y de soledad.
Duran horas las visitas, son parloteos
a media voz, con café casi siempre,
a veces anís. Juegan los infantes en la calle
con bolitas de colores que brillan en la oscuridad.
 
Poema del libro "Mar del sur"

 

Marco Martos Carrera, poeta peruano

miércoles, septiembre 05, 2018

Poemas de Blanca Varela Lima, 1926

Blanca Varela Lima, 1926 .Poeta, traductora, periodista eventual. 

Nacida en el seno de una familia de escritores y artistas (biznieta de Manuela Antonia Márquez, nieta de Delia Castro e hija de Serafina Quinteras). En 1943, ingresa a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación. Allí conoce a Sebastián Salazar Bondy, Javier Sologuren, Jorge Eduardo Eielson, Francisco Bendezú y de quien sería su esposo, el pintor Fernando de Szyszlo, al tiempo que comienza a asistir a la tertulia de Peña Pancho Fierro, dirigido por Alicia y Celia Bustamante. En 1949, los esposos parten rumbo a Francia. . Una vez en París conocen a Octavio Paz. En 1954, viajan a Florencia, para volver al Perú un año más tarde. Entre 1957 y 1960 se instalan en Washington, D.C., donde Varela vivirá de hacer traducciones y eventuales trabajos de periodismo. Es también en 1957 cuando Salazar Bondy y Alejandro Romualdo la incluyen en su Antología general de la poesía peruana. De 1977 a 1979 Varela es secretaria general del Centro Peruano del PEN Club Internacional, y en calidad de tal acude a los congresos de Hamburgo (1977), Estocolmo (1978) y Río de Janeiro (1979). De 1974 a 1997 representó en el Perú a la editorial mexicana Fondo de Cultura Económica. Además ha colaborado en numerosas revistas del Perú y el extranjero.

Ha publicado: Ese puerto existe  (1959), Luz de día  (1963), Valses y otras falsas confesiones  (1972),  Canto villano  (1978), Camino a Babel – Antología (1986), Canto villano – Poesía reunida (1986), Poesía escogida 1949-1991 (1993),  Del orden de las cosas  (1993), Ejercicios materiales (1993), El libro de barro (1993), Canto villano (Poesía reunida, 1949-1994) (1986), Como Dios en la nada (Antología 1949-1998) (1999), Concierto animal (1999). 

Blanca Varela es una poetisa que no se complace en sus hallazgos ni se embriaga con su canto. Con el instinto del verdadero poeta sabe callarse a tiempo. Su poesía no explica ni razona. Tampoco es una confidencia. Es un signo, un conjuro frente, contra y hacia el mundo, una piedra negra tatuada por el fuego y la sal, el tiempo, la soledad. Y, también, una exploración de la propia conciencia. En sus primeros poemas, demasiado orgullosa (demasiado tímida) para hablar en nombre propio, el yo del poeta es un yo masculino, abstracto. A medida que se interna en sí misma –y, asimismo, a medida que penetra en el mundo exterior- la mujer se revela y se apodera de su ser. Cierto, nada menos "femenino" que la poesía de Blanca Varela; al mismo tiempo, nada más valeroso y mujeril: "Hay algo que nos obliga a llamar mi casa al cubil y mis hijos a los piojos". Poesía contenida pero explosiva, poesía de rebelión: "Los números arden. Cada cifra tiene un penacho de humo, cada número chilla como una rata envenenada…". Y en otro pasaje: "El pueblo está contento porque se le ha prometido que el día durará 25 horas. Esto es la inmortalidad." La pasión arde y se afila una frase que es, a un tiempo, un cuchillo y una herida: "Amo esta flor roja sin inocencia".
Octavio Paz
FUENTE :http://sisbib.unmsm.edu.pe/Exposiciones/Literatura/Autores/Bib_Varela.htm


 Blanca Varela Lima, 1926

A LO MEJOR ERES TÚ MISMO

A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo
tierra rumbo al infierno o la estrella de chatarra que te
lleva frente a otro muro lleno de espejos y de gestos,
endiablados gestos sin dueño y tú tras ellos, solo, feliz
propietario de una boca escarlata que muge.
Pega el oído a la tierra que insiste en levantarse y respirar.
Acaríciala como si fuera carne, piel humana capaz de
conmoverte, capaz de rechazarte.
Acepta la espera que no siempre hay lugar en el caos.
Acepta la puerta cerrada, el muro cada vez más alto, el
 saltito, la imagen que te saca la lengua.
No te trepes sobre los hombros de los fantasmas que es
ridículo caerse de trasero with music in your soul. 


 Blanca Varela Lima, 1926

A MEDIA VOZ

la lentitud es belleza
copio estas líneas ajenas
respiro
acepto la luz
bajo el aire ralo de noviembre
bajo la hierba
sin color
bajo el cielo cascado
y gris
acepto el duelo y la fiesta
no he llegado
no llegaré jamás
en el centro de todo
esta el poema intacto
sol ineludible
noche sin volver la cabeza
merodeo su luz
su sombra animal
de palabras
husmeo su esplendor
su huella
sus restos
todo para decir
que alguna vez
estuve atenta
desarmada
sola casi
en la muerte
casi en el fuego 


 Blanca Varela Lima, 1926

A ROSE IS A ROSE

inmóvil devora luz
se abre obscenamente roja
es la detestable perfección
de lo efímero
infesta la poesía
con su arcaico perfume

 Blanca Varela Lima, 1926



 

 

 

 

 

 

 

 

AQUELLA TORTURADA NUBE...

V
Aquella torturada nube parecía tan firme,
ambulando,
desgarrando,
chocando con masas de ángeles.

Cóncava,
valva de nieve y soledad,
de trajín y música constante,
de arena, de resplandor
y fuga,
desierto etiope
en un tutti de gemidos
y sorpresa.

Tan exacta
sobre el laberinto de la pupila,
color perdido
de vieja misiva,
terrible silencio
de quien ha sacudido el aire
y conoce el vado de los sollozos.
Continuaba,
migradora,
llave del torbellino
como una gota pura
preñada de su propia existencia.

 Blanca Varela Lima, 1926

 ASÍ SEA

El día queda atrás,
apenas consumido y ya inútil.
Comienza la gran luz,
todas las puertas ceden ante un hombre
dormido,
el tiempo es un árbol que no cesa de crecer.

El tiempo,
la gran puerta entreabierta,
el astro que ciega.

No es con los ojos que se ve nacer
esa gota de luz que será,
que fue un día.

Canta abeja, sin prisa,
recorre el laberinto iluminado,
de fiesta.

Respira y canta.
Donde todo se termina abre las alas.
Eres el sol,
el aguijón del alba,
el mar que besa las montañas,
la claridad total,
el sueño.

 Blanca Varela Lima, 1926

 AUVERS-SUR -OISE

Nadie te va a abrir la puerta. Sigue golpeando.
Insiste.
Al otro lado se oye música. No. Es la campanilla del  teléfono.
Te equivocas.
Es un ruido de máquinas, un jadeo eléctrico, chirridos, latigazos.
No. Es música.
No. Alguien llora muy despacio.
No. Es un alarido agudo, una enorme, altísima lengua que
lame el cielo pálido y vacío.
No. Es un incendio.

Todas las riquezas, todas las miserias, todos los hombres,
todas las cosas desaparecen en esa melodía ardiente.
T ú estás solo, al otro lado.
No te quieren dejar entrar.
Busca, rebusca, trepa, chilla. Es inútil.
Sé el gusanito transparente, enroscado, insignificante.
Con tus ojillos mortales dale la vuelta a la manzana, mide
con tu vientre turbio y caliente su inexpugnable redondez.
Tú, gusanito, gusaboca, gusaoído, dueño de la muerte y  de la vida.
No puedes entrar.
Dicen.

 Blanca Varela Lima, 1926

 BODAS

Perdidos en la niebla
el colibrí y su amante.
Dos piedras lanzadas por el deseo
se encuentran en el aire.
La retama está viva,
arde en la niebla,
habitada.
( dedicatoria) 

 Blanca Varela Lima, 1926

 CANTO VILLANO

y de pronto la vida
en mi plato de pobre
un magro trozo de celeste cerdo
aquí en mi plato

observarme
observarte
o matar una mosca sin malicia
aniquilar la luz
o hacerla

hacerla
como quien abre los ojos y elige
un cielo rebosante
en el plato vacío

rubens cebollas lágrimas
más rubens más cebollas
más lágrimas

tantas historias
negros indigeribles milagros
y la estrella de oriente

emparedada
y el hueso del amor
tan roído y tan duro
brillando en otro plato

este hambre propio
existe
es la gana del alma
que es el cuerpo

es la rosa de grasa
que envejece
en su cielo de carne

mea culpa ojo turbio
mea culpa negro bocado
mea culpa divina náusea

no hay otro aquí
en este plato vacío
sino yo
devorando mis ojos
y los tuyos 

 Blanca Varela Lima, 1926

 CASA DE CUERVOS


porque te alimenté con esta realidad
mal cocida
por tantas y tan pobres flores del mal
por este absurdo vuelo a ras de pantano
ego te absolvo de mí
laberinto hijo mío

no es tuya la culpa
ni mía
pobre pequeño mío
del que hice este impecable retrato
forzando la oscuridad del día
párpados de miel
y la mejilla constelada
cerrada a cualquier roce
y la hermosísima distancia
de tu cuerpo
tu náusea es mía
la heredaste como heredan los peces
la asfixia
y el color de tus ojos
es también el color de mi ceguera
bajo el que sombras tejen
sombras y tentaciones
y es mía también la huella
de tu talón estrecho
de arcángel
apenas pasado en la entreabierta ventana
y nuestra
para siempre
la música extranjera
de los cielos batientes
ahora leoncillo
encarnación de mi amor
juegas con mis huesos
y te ocultas entre tu belleza
ciego sordo irredento
casi saciado y libre
con tu sangre que ya no deja lugar
para nada ni nadie

aquí me tienes como siempre
dispuesta a la sorpresa
de tus pasos
a todas las primaveras que inventas
y destruyes
a tenderme -nada infinita-
sobre el mundo
hierba ceniza peste fuego
a lo que quieras por una mirada tuya
que ilumine mis restos
porque así es este amor
que nada comprende
y nada puede
bebes el filtro y te duermes
en ese abismo lleno de ti
música que no ves
colores dichos
largamente explicados al silencio
mezclados como se mezclan los sueños
hasta ese torpe gris
que es despertar
en la gran palma de dios
calva vacía sin extremos
y allí te encuentras
sola y perdida en tu alma
sin más obstáculo que tu cuerpo
sin más puerta que tu cuerpo
así este amor
uno solo y el mismo
con tantos nombres
que a ninguno responde
y tú mirándome
como si no me conocieras
marchándote
como se va la luz del mundo
sin promesas
y otra vez este prado
este prado de negro fuego abandonado
otra vez esta casa vacía
que es mi cuerpo
a donde no has de volver

 Blanca Varela Lima, 1926

CURRICULUM VITAE 

digamos que ganaste la carrera
y que el premio
era otra carrera
que no bebiste el vino de la victoria
sino tu propia sal
que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros
y que tu sombra
tu propia sombra
fue tu única
y desleal competidora. 

 Blanca Varela Lima, 1926

 CURRICULUM VITAE 

digamos que ganaste la carrera
y que el premio
era otra carrera
que no bebiste el vino de la victoria
sino tu propia sal
que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros
y que tu sombra
tu propia sombra
fue tu única
y desleal competidora.

 Blanca Varela Lima, 1926


DESEOS, PIEDRAS, CIELO A JIRONES 

IV
Deseos, piedras, cielo a jirones,
ni un ave.
Estoy huyendo.
Una nueva montaña,
un río joven, sin ira.

Éste es el mundo que amo.
Quiero un cielo veloz,
la mañana distinta, sin colores,
para poner mis ángeles,
mis calles donde siempre hay humo y sorpresa. 


 Blanca Varela Lima, 1926

DESPIERTO

VIII
Despierto.
Primera isla de la conciencia:
un árbol.
El temor inventa el vuelo.
El desierto familiar me acoge.
Alguien me observa con indiferencia. 


 Blanca Varela Lima, 1926

 DESTIEMPO

I
Se fue el día,
las escamas del sueño giran.

Todo desciende,
la noche es el tedio.

En el desierto, a oscuras,
temerosa del amor
la ostra llora a solas.
Caen las lívidas hojas de tu frente,
Te alejas, negra burbuja sin destino.

Se abren súbitamente mil calles,
arrecifes en llamas
retienen tu cuerpo helado como una lágrima,
nada te hiere,
el coral clava su garra en tu sombra,
tu sangre se desliza, inunda praderas,
salta de las ventanas como un rojo sonido
y todo esto no es sino el otoño. 

 Blanca Varela Lima, 1926

 EJERCICIOS

I
Un poema
como una gran batalla
me arroja en esta arena
sin más enemigo que yo
yo
y el gran aire de las palabras

 

 Blanca Varela Lima, 1926

II
miente la nube
la luz miente
los ojos
los engañados de siempre
no se cansan de tanta fábula

 

 Blanca Varela Lima, 1926

III
terco azul
ignorancia de estar en la ajena pupila
como dios en la nada

 

 Blanca Varela Lima, 1926

IV
pienso en alas de fuego en música
pero no
no es eso lo que temo
sino el torvo juicio de la luz

 Blanca Varela Lima, 1926

 EL AMOR ES COMO LA MÚSICA 

IX
El amor es como la música,
me devuelve con las manos vacías,
con el tiempo que se enciende de golpe
fuera del paraíso.
Conozco una isla,
mis recuerdos,
y una música futura,
la promesa.

Y voy hacia la muerte que no existe,
que se llama horizonte en mi pecho.
Siempre la eternidad a destiempo. 

 Blanca Varela Lima, 1926

 EL MAR PLIEGA LAS ALAS AL ATARDECER 

VI
El mar pliega las alas al atardecer,
tú no eres sino una pálida burbuja
navegando al golpe del aliento,
un negro trino,
el sol que sale en el centro del pecho
en mitad de la calle,
un silencio en la música dura
de la ciudad sin límites.

Para atravesar ese océano,
ese golpe de luz en la siesta,
no bastaría la eternidad.

 Blanca Varela Lima, 1926

 EL RAYO  HA PERFUMADO FEROZMENTE NUESTRA CASA

II
El rayo ha perfumado ferozmente nuestra casa.
Tenemos sed, tenemos prisa por golpear
con el hueso de una flor en la tiniebla.
Hay un árbol talado en esta historia.
Contemplamos el cielo. No hay señales.
¿Es de día? ¿Es de noche?
Murió la araña que medía el tiempo,
sólo hay un viejo muro y una nueva familia de sombras.

 Blanca Varela Lima, 1926

EN LO MÁS NEGRO DEL VERANO

El agua de tu rostro
en un rincón del jardín,
el más oscuro del verano,
canta como la luna.

Fantasma.
Terrible a mediodía.
A la altura de los lirios
la muerte sonríe.
Sobre una pequeñísima charca,
ojo de dios,
un insecto flota bocarriba.
La miel silba en su vientre
abierto al dedo del estío.

Todo canta a la altura de tu rostro
suspendido como una luz eterna
entre la noche y la noche.

Canta el pantano,
arden los árboles,
no hay distancia,
no hay tiempo.

El verano trae lo perdido,
el mundo es esta calle de fuego
donde todas las rosas caen y vuelven a nacer,
donde los cuerpos se consumen
enlazados para siempre
en lo más negro del verano. 

En un rincón del jardín
bajo una piedra canta el verano.
En lo más negro,
en lo más ciego y blanco,
donde todas las rosas caen,
allí flota tu rostro,
fantasma,
terrible a mediodía. 

 Blanca Varela Lima, 1926

ESA FRÍA LUZ DE LA MEMORIA

Es fría la luz de la memoria
lo apenas entrevisto brilla
con insistencia
gira buscando el casco de botella
o el charco de lluvia

tras cualquier puerta que se abre
está la luna
tan grande y plana
tan fuera de lugar
como si de un cuadro se tratara
óleo sobre papel
endurecido por el tiempo

así cayeron en la mente
formas y colores
casualidades
azar que anuda sombras
vuelcos en la negra marmita
donde a borbotones
se cuecen gozo y espanto

crece el yeso de un cielo
mil veces lastimado
mil veces blanqueado
se borra el mundo y se vuelve
a escribir
hasta el último aliento

sólo esto
eternidad aparente
mísera astilla de luz en
la entraña
del animal
que apenas estuvo

 Blanca Varela Lima, 1926

ESCENA FINAL

he dejado la puerta entreabierta
soy un animal que no se resigna a morir

a eternidad es la oscura bisagra que cede
un pequeño ruido en la noche de la carne

soy la isla que avanza sostenida por la muerte
o una ciudad ferozmente cercada por la vida

o tal vez no soy nada
sólo el insomnio y la brillante indiferencia de los astros

desierto destino
inexorable el sol de los vivos se levanta
reconozco esa puerta
no hay otra

hielo primaveral
y una espina de sangre
en el ojo de la rosa.

 Blanca Varela Lima, 1926

 ESTRÉCHAME LAS MANOS


II
Estréchame las manos,
la única luz que nos queda,
no me dejes olvidada
en la cima de una ola. 

 Blanca Varela Lima, 1926

 Aléjate

Aparten ese frío paisaje de cipreses,
escombren esos náufragos que ocultan el horizonte. 

 Blanca Varela Lima, 1926

  La vida es una noticia conmovedora. 

Atravieso el desierto,
la terrible fiesta en el centro de un cielo derribado.
Estoy casi olvidando. 

 Blanca Varela Lima, 1926

 FUENTE

Junto al pozo llegué,
mi ojo pequeño y triste
se hizo hondo, interior.

Estuve junto a mí,
llena de mí, ascendente y profunda,
mi alma contra mí,
golpeando mi piel,
hundiéndola en el aire,
hasta el fin.

La oscura charca abierta por la luz.

Éramos una sola criatura,
perfecta, ilimitada,
sin extremos para que el amor pudiera asirse.
Sin nidos y sin tierra para el mando

 Blanca Varela Lima, 1926

 HISTORIA

puedes contarme cualquier cosa
creer no es importante
lo que importa es que al aire mueva tus labios
o que tus labios muevan el aire
que fabules tu historia tu cuerpo
a toda hora sin tregua
como una llama que a nada se parece
sino a una llama   

 

 Blanca Varela Lima, 1926

 

viernes, agosto 24, 2018

Rosa roja por Marco Martos

Rosa roja por Marco Martos

Caminando encontraste una rosa en un jardín,
solitaria, alejada del mundo y de toda admiración.
La belleza, te dijiste, no necesita ser contemplada
para ser ella misma, roja, radiante, entera en sus pétalos
que portan lo más divino creado en los jardines de la humanidad.
Sin embargo, permaneces confinada, con tu hermosura escondida
que nadie sino la poesía puede decir
como en un maravilloso espejo de agua
donde voy adivinando tu insólito perfil. 
 
Poema del libro "Mar del sur"

 

miércoles, agosto 15, 2018

viernes, junio 29, 2018

Flor del hibisco por Marco Martos

Flor del hibisco  
por Marco Martos
 
Como luce la flor del hibisco cuando llega el verano,
la niña es hermosa, roja la cara, chapoteando en la acequia
entre los gritos de alegría de todos los pequeños
en la tarde de nubarrones y aguaceros desesperados.
Han subido las aguas y un río de furia adolescente
corta las antiguas calles del pueblo soledoso.
Uno a uno los infantes se lanzan desde el puente diminuto
y nadan victoriosos en las turbulentas aguas.
La niña no duda, se arroja a los remolinos marrones,
bracea en medio de las corrientes contrarias
y sale a la orilla llena de lodo, yuyos y lástimas.
 

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"La realidad vive ajena / no hay espacio , ni tiempo. / El tiempo, el espacio / los instantes / pequeños universos. / Por las noches son aires, son negras velas / que aquí se alimentan "

CONFUCIO

Es más fácil apoderarse del comandante en jefe de un ejército que despojar a un miserable de su libertad

HAIKU DE FANNY JEM WONG

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mariposa gris / anclada en la tierra / mueres de amor

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"Si quieres respuestas sinceras, no olvides que algunas resultarán peligrosas" F JEM WONG

"Si quieres respuestas sinceras, no olvides que algunas resultarán peligrosas" F JEM WONG
"La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro... Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro." Octavio Paz.

XXIII TRAS EL AULLIDO DE LA LOBA POR FANNY JEM WONG

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EL TAÑER DE LAS CAMPANAS POR FANNY JEM WONG

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Con tinta tusán: 26 escritores peruanos de ascendencia china : Forma parte de la exhibición digital Con tinta c̵h̵i̵n̵a̵ tusán: 26 escritores peruanos de ascendencia china, que se realizó en el marco del proyecto "Visibilización de la comunidad peruano china a través de la difusión de la producción literaria de autores tusanes" Proyecto beneficiario de los Estímulos Económicos para la Cultura 2022. Concurso Nacional de Proyectos para la Promoción de Libros y Autores Peruanos en Medios Digitales del Ministerio de Cultura del Perú, cuyo lanzamiento oficial fue un evento coorganizado por el Centro Cultural Digital Tusanaje-秘从中来, la biblioteca digital IdenTusanes y el Programa Lima Lee de la Municipalidad de Lima.

MUCHACHA DE COLOR AZUL

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REVISTA ORIENTAL

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