miércoles, marzo 30, 2016

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

Marie Cardouat  artista francesa, se graduó en la Ecole Supérieure des Arts Décoratifs de Estrasburgo (ESAD) en 2006.  Ilustradora de juegos de mesa, trabaja también en la edición de jóvenes, la publicación de postales y otros artículos de papelería (Éditions des Correspondances), así como en todo tipo de otros medios (CD covers, carteles de festivales, corona de torta de los reyes ...).   Es ilustradora independiente, trabaja en su estudio en París.
 
 Nota: La propiedad intelectual de las imágenes que aparecen  corresponde a sus autores . El único objetivo de este sitio es divulgar sus obras.

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

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ARTE : MARIE CARDOUAT

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ARTE : MARIE CARDOUAT

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ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

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ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

ARTE : MARIE CARDOUAT

CASTILLO POR MARCO MARTOS

CASTILLO POR MARCO MARTOS

CASTILLO POR MARCO MARTOS

Construyo un castillo
de arena y palabras.
Traigo tierra húmeda
del borde de la playa
y otra seca y caliente de las lindes
de los acantilados.
La gran muralla gris
en el ocaso de un día
del verano.
Se pasean los cangrejos
y sus sombras
en los laberintos de la noche.
Ola: estandarte de la vida,
bandera de la muerte.
Neblina en el castillo de arena
y las palabras se hacen
espuma blanca y dorada.
Todo es nada en el fuerte empalado.

 

CASTILLO POR MARCO MARTOS

domingo, marzo 27, 2016

LA RUEDA DEL HAMBRIENTO POR CÉSAR VALLEJO

 
LA RUEDA DEL HAMBRIENTO POR CÉSAR VALLEJO

LA RUEDA DEL HAMBRIENTO

 
Por entre mis propios dientes salgo humeando,
dando voces, pujando,
bajándome los pantalones...
Vaca mi estómago, vaca mi yeyuno,
la miseria me saca por entre mis propios dientes,
cogido con un palito por el puño de la camisa. 
Una piedra en qué sentarme
¿no habrá ahora para mí?
Aún aquella piedra en que tropieza la mujer que ha dado a luz,
la madre del cordero, la causa, la raíz,
¿ésa no habrá ahora para mí?
¡Siquiera aquella otra,
que ha pasado agachándose por mi alma!
Siquiera
la calcárida o la mala (humilde océano)
o la que ya no sirve ni para ser tirada contra el hombre
¡ésa dádmela ahora para mí! 
Siquiera la que hallaren atravesada y sola en un insulto,
¡ésa dádmela ahora para mí!
Siquiera la torcida y coronada, en que resuena
solamente una vez el andar de las rectas conciencias,
o, al menos, esa otra, que arrojada en digna curva,
va a caer por sí misma,
en profesión de entraña verdadera,
¡ésa dádmela ahora para mí!

¿Un pedazo de pan, tampoco habrá para mí?
Ya no más he de ser lo que siempre he de ser,
pero dadme
una piedra en qué sentarme,
pero dadme,
por favor, un pedazo de pan en qué sentarme,
pero dadme
en español
algo, en fin, de beber, de comer, de vivir, de reposarse
y después me iré...
Hallo una extraña forma, está muy rota
y sucia mi camisa
y ya no tengo nada, esto es horrendo.

César Vallejo

miércoles, marzo 09, 2016

LA CASA Y EL LADRILLO POR MARIO BENEDETTI

Mario Benedetti
La casa y el ladrillo (1976-1977)
LA CASA Y EL LADRILLO POR MARIO BENEDETTI

a los que
adentro y afuera
viven y se desviven
mueren y se desmueren


LA CASA Y EL LADRILLO

Me parezco al que llevaba el ladrillo consigo
para mostrar al mundo cómo era su casa.

                                   Bertolt Brecht
Cuando me confiscaron la palabra
y me quitaron hasta el horizonte
cuando salí silvando despacito
y hasta hice bromas con el funcionario
de emigración o desintegración
y hubo el adiós de siempre con la mano
a la familia firme en la baranda
a los amigos que sobrevivían
y un motor el derecho tosió fuerte
y movió la azafata sus pestañas
como diciendo a vos yo te conozco
yo tenía estudiada una teoría
del exilio mis pozos del exilio
pero el cursillo no sirvió de nada

cómo saber que las ciudades reservaban
una cuota de su amor más austero
para los que llegábamos
con el odio pisándonos la huella
cómo saber que nos harían sitio
entre sus escaseces más henchidas
y sin averiguarnos los fervores
ni mucho menos el grupo sanguíneo
abrirían de par en par sus gozos
y también sus catástrofes
para que nos sintiéramos
igualito que en casa

cómo saber que yo mismo iba a hallar
sábanas limpias desayunos abrazos
en pueyrredón y french
en canning y las heras
y en lince
y en barranco
y en arequipa al tres mil seiscientos
y en el vedado
y dondequiera

siempre hay calles que olvidan sus balazos
sus silencios de pizarra lunar
y eligen festejarnos recibirnos llorarnos
con sus tiernas ventanas que lo comprenden todo
e inesperados pájaros entre flores y hollines
también plazas con pinos discretísimos
que preguntan señor cómo quedaron
sus acacias sus álamos
y los ojos se nos llenan de láminas
en rigor nuestros árboles están sufriendo como
por otra parte sufren los caballos la gente
los gorriones los paraguas las nubes
en un país que ya no tiene simulacros

es increíble pero no estoy solo
a menudo me trenzo con manos o con voces
o encuentro una muchacha para ir lluvia adentro
y alfabetizarme en su áspera hermosura
quién no sabe a esta altura que el dolor
es también un ilustre apellido

con éste o con aquélla nos miramos de lejos
y nos reconocemos por el rictus paterno
o la herida materna en el espejo
el llanto o la risa como nombres de guerra
ya que el llanto o la risa legales y cabales
son apenas blasones coberturas

estamos desarmados como sueño en andrajos
pero los anfitriones nos rearman de apuro
nos quieren como aliados y no como reliquias
aunque a veces nos pidan la derrota en hilachas
para no repetirla

inermes como sueños así vamos
pero los anfitriones nos formulan preguntas
que incluyen su semilla de respuesta
y ponen sus palomas mensajeras y lemas
a nuestra tímida disposición
y claro sudamos los mismos pánicos
temblamos las mismas preocupaciones

a medida que entramos en el miedo
vamos perdiendo nuestra extranjería
ei enemigo es una niebla espesa
es el común denominador o
denominador plenipotenciario

es bueno reanudar el enemigo
de lo contrario puede acontecer
que uno se ablande al verlo tan odioso
el enemigo es siempre el mismo cráte
todavía no hay volcanes apagados

cuando nos escondemos a regar
la maceta con tréboles venéreos
aceitamos bisagras filosóficas
le ponemos candado a los ex domicilios
y juntamos las viudas militancias
y desobedecemos a los meteorólogos
soñamos con axilas y grupas y caricias
despertamos oliendo a naftalina
todos los campanarios nos conmueven
aunque tan solo duren en la tarde plomiza
y estemos abollados de trabajo

el recuerdo del mar cuando no hay mar
nos desventura la insolencia y la sangre
y cuando hay mar de un verde despiadado
la ola rompe en múltiples agüeros

uno de los problemas de esta vida accesoria
es que en cada noticia emigramos
siempre los pies alados livianísirnos
del que espera la señal de largada
y claro a medida que la señal no llega
nos aplacamos y nos convertimos
en herines apiñados y reumáticos

y bien esa maciza ingravidez
alza sus espirales de huelo en el lenguaje
hablamos ele botijas o gurises
y nos traducen pibe riñe guagua
suena ta o taluego
y es como si cantáramos desvergonzadamente
do jamás se pone el sol se pone el sol

y nos aceptan siempre
nos inventan a veces
nos lustran la morriña majadera
con la nostalgia que hubieran tenido
o que tuvieron o que van a tener
pero además nos muestran ayeres y anteayeres
la película entera a fin de que aprendamos
que la tragedia es ave migratoria
que los pueblos irán a contramuerte
y el destino se labra con las uñas

habrá que agradecerlo de por vida
acaso más que el pan y la cama y el techo
y los poros alertas del amo
r habrá que recordar con un exvoto
esa pedagogía solidaria y tangible

por lo pronto se sienten orgullosos
de entender que no vamos a quedarnos
porque claro hay un cielo
que nos gusta tener sobre la crisma
así uno va fundando las patrias interinas
segundas patrias siempre fueron buenas
cuando no nos padecen y no nos compadecen
simplemente nos hacen un lugar junto al fuego
y nos ayudan a mirar las llamas
porque saben que en ellas vemos nombres y bocas

es dulce y prodigiosa esta patria interina
con manos tibias que reciben dando
se aprende todo menos las ausencias
hay certidumbres y caminos rotos
besos rendidos y provisionales
brumas con barcos que parecen barcos
y lunas que reciben nuestra noche
con tangos marineras sones rumbas
y lo importante es que nos acompañan
con su futuro a cuestas y sus huesos

esta patria interina es dulce y honda
tiene la gracia de rememorarnos
de alcanzarnos noticias y dolores
como si recogiera cachorros de añoranza
y los diera a la suerte de los niños

de a poco percibimos los signos del paisaje
y nos vamos midiendo primero con sus nubes
y luego con sus rabias y sus glorias
primero con sus nubes
que unas veces son fibras filamentos
y otras veces tan redondas y plenas
como tetas de madre treinteañera
y luego con sus rabias y sus glorias
que nunca son ambiguas

acostumbrándonos a sus costumbres
llegamos a sentir sus ráfagas de historia
y aunque siempre habrá un nudo inaccesible
un útero de glorias que es propiedad privada
igual nuestra confianza izará sus pendones
y creeremos que un día que también que ojalá

aquí no me segrego
tampoco me segregan
hago de centinela de sus sueños
podemos ir a escote en el error
o nutrirnos de otras melancolías

algunos provenimos del durazno y la uva
otros vienen del mango y el mamey
y sin embargo vamos a encontrarnos
en la indócil naranja universal

el enemigo nos vigila acérrimo
él y sus corruptólogos husmean
nos aprenden milímetro a milímetro
estudian las estelas que deja el corazón
pero no pueden descifrar el rumbo
se les ve la soberbia desde lejos
sus llamas vuelven a lamer el cielo
chamuscando los talones de dios

su averno monopólico ha acabado
con el infierno artesanal de leviatán

es fuerte el enemigo y sin embargo
mientras la bomba eleva sus hipótesis
y todo se asimila al holocausto
una chiva tranquila una chiva de veras
prosigue masticando en el islote

ella solita derrotó al imperio
todos tendríamos que haber volado
a abrazar a esa hermana
ella sí demostró lo indemostrable
y fue excepción y regla todo junto
y gracias a esa chiva de los pueblos
ay nos quedamos sin apocalipsis

cuando sentimos el escalofrío
y los malos olores de la ruina
siempre es bueno saber que en algún meridiano
hay una chiva a lo mejor un puma
un ñandú una jutía una lombriz
un espermatozoide un feto una criatura
un hombre o dos un pueblo
una isla un archipiélago
un continente un mundo
tan firmes y tan dignos de seguir masticando
y destruir al destructor y acaso
desapocalipsarnos para siempre

es germinal y aguda esta patria interina
y nuestro desconsuelo integra su paisaje
pero también lo integra nuestro bálsamo

por supuesto sabemos desenrollar la risa
y madrugar y andar descalzos por la arena
narrar blancos prodigios a los niños
inventar minuciosos borradores de amor
y pasarlos en limpio en la alta noche
juntar pedazos de canciones viejas
decir cuentos de loros y gallegos
y de alemanes y de cocodrilos
y jugar al pingpong y a los actores
bailar el pericón y la milonga
traducir un bolero al alemán
y dos tangos a un vesre casi quechua
claro no somos una pompa fúnebre
usamos el derecho a la alegría

pero cómo ocultarnos los derrumbes
el canto se nos queda en estupor
hasta el amor es de pronto una culpa
nadie se ríe de los basiliscos
he visto a mis hermanos en mis patrias suplentes
postergar su alegría cuando muere la nuestra
y ese sí es un tributo inolvidable

por eso cuando vuelva
  y algún día será
a mis tierras mis gentes y mi cielo
ojaló que el ladrillo que a puro riesgo traje
para mostrar al mundo cómo era mi casa
dure como mis duras devociones
a mis patrias suplentes compañeras
viva como un pedazo de mi vida
quede como un ladrillo en otra casa.

junio 1976.

Estábamos, estamos, estaremos, juntos,
a pedazos, a ratos, a párpados, a sueños.
BENEDETTI.

domingo, marzo 06, 2016

Báthory. Acercamiento al mito de la Condesa Sangrienta Isabel Monzón


Báthory. Acercamiento al mito de la Condesa Sangrienta  Isabel Monzón


Báthory.
Acercamiento al mito de la Condesa Sangrienta
Isabel Monzón
Capítulo I - La melancolía en la Edad Media y en el Renacimiento

Tanto en el texto de Penrose como en el de Pizarnik, la Condesa es considerada una melancólica. Esta caracterización, más allá de ser un diagnóstico psicopatológico posible de aplicar, invita a reflexionar acerca de las condiciones sociales que provocan y fomentan la melancolía.
 
Penrose afirma que la melancolía fue el mal, la atmósfera misma del siglo XVI. Según el filósofo y médico persa Avicena, era causa de tristeza, soledad, sospechas y temor. que da a los seres largos, penosos y corrompidos fantasmas. Hoy, nueve siglos más tarde, cabría preguntarse qué causas provocan esa melancolía. Las reflexiones de Penrose la colocan en una atmósfera de barbarie, brutalidad y crueldad con las que se atropella la autonomía de las personas. Arieti corrobora estas ideas afirmando que sólo una fe fanática podía neutralizar la tristeza y la desesperación que el despótico poder feudal provocaba, entre otras cosas reivindicando las ideas de pecado y expiación y despreciando la vida terrena. En ese Medioevo prolongado en el que transcurrió la vida de la Condesa, estaba prohibida la expresión de sentimientos agresivos. Cuando ellos se exteriorizaban, esa conducta era entendida como un acto de rebeldía contra el poder divino. De allá también las acusaciones de brujería o de posesión demoniaca que sufrían los rebeldes. La situación política y social del siglo XVI condicionaba a enfermar de melancolía, ya que la atmósfera era de opresión. Paralelamente, en esa época de la historia hubo no solo un atraso sino un retroceso en las investigaciones científicas. La inquisición acusó de hereje a Galileo y trató de posesos a los enfermos mentales. El ataque al conocimiento se encarnó en una institución, la Iglesia católica, que se hizo dueña del poder intelectual y político, además del económico.
 
Pero el dogmatismo y la prohibición de pensar no han quedado relegados a la Edad Media. Lamentablemente, persisten en nuestros tiempos, disfrazándose a veces, incluso, de ciencia. Es que cuando rige un sistema autoritario, todo pensamiento que lo contradiga es acusado de subversivo. Y este problema del dogmatismo se agrava todavía más cuando se combina con una actitud individual de sumisión. En ese caso, la melancolía trata de ser una salida. Pretende luchar, como denuncia, contra la colonización del mundo interno. Sin embargo, es una resignación, un no seguir luchando. Efectivamente, ella se constituye en el mal del siglo XVI y es la enfermedad de cualquier época en la que domine el autoritarismo. 
 

UN DEMONIO VESTIDO DE BLANCO

A los 15 años, como estaba previsto, la casaron. El día de su boda, Erzsébet esperaba de pie en el castillo. Tal como otras damas húngaras, no acostumbraba maquillarse, de allí también‚ esa palidez que se destacaba bajo sus oscuros cabellos. A pesar del atropello, se veía en sus ojos esa inmensa mirada lejana que parecía venir del fondo del orgullo. Con intención de buen augurio mas con significado de mandatos, le habían cosido talismanes a su vestido de novia. Eran para ser amada, para ser fecunda y para gustar, para gustar siempre. Aunque sólo tuviera 15 años, Ferencz no pudo domarla, como hacía con sus potros. Ella era como demonio, un demonio vestido de blanco. Muy pronto el flamante marido regresó a la guerra y la joven Condesa dejó de ser vigilada por su suegra, que murió. Pero el control continuaba. Aunque sabía leer, sólo le permitían tener acceso a libros religiosos o épicos. Mientras se seguía aburriendo, su carácter se iba haciendo cada vez más huraño. Tal es así, que esta reflexión de Virginia Woolf podría haber sido escrita para Erzsébet: "Cualquier mujer nacida en el siglo XVI con un gran talento se hubiera vuelto loca, se hubiera suicidado o hubiera acabado sus días en alguna casa solitaria en las afueras del pueblo, medio bruja, medio hechicera, objeto de temor y burlas". Encontramos una frase de Joyce Mansour que hace eco con estas ideas: "Obsesión: condición de persona poseída, consensualmente o no, por un espíritu demoniaco. La obsesión prolongada puede dar lugar al aniquilamiento total de la víctima en beneficio del demonio que la posee: locura, suicidio, vampirismo o matrimonio". Estas palabras nos sirven para comprender a Erzsébet, que parecía estar posesa por el demonio en casi todas sus formas: matrimonio, locura y vampirismo. Ella era su víctima. No recurrió al suicidio, pero como victimaria, empujó a hermosas jóvenes a ese desesperado recurso. Más de una hubo que, por huir, se suicidó.
 
Alejandra Pizarnik finaliza su capitulo "El espejo de la melancolía" con estas palabras: "El libro que comento en estas notas lleva un retrato de la Condesa: la sombría y hermosa dama se parece a la alegoría de la melancolía que muestran los viejos grabados. Quiero recordar, además, que en su época una melancólica significaba una poseída por el demonio". 
 
 Efectivamente, eran los tiempos de la caza de brujas y de concepciones medievales que se prolongaban en el país de Erzsébet. Era la época de un Renacimiento en el que, a pesar de su resplandor, como dice Erwin Ackerknecht, la degradación de la psiquiatría persistió. Durante la Edad Media la medicina fue fragmentada. La cirugía estaba en manos de barberos y la psiquiatría en poder de sacerdotes exorcizadores y perseguidores de hechiceros. Lo poco que sabían los griegos se perdió y los enfermos mentales fueron considerados seres posesos por el diablo o por malos espíritus. En las postrimerías del siglo XV apareció un infame manual para perseguidores de brujos: el Melleus Malleficarum (El martillo de las brujas). Sus autores, los dominicos Heinrich Kramer y Jakob Sprenger, sostienen que la brujería es más natural en las mujeres que en los hombres, a causa de la inherente maldad que, en sus corazones, ellas poseen: "Qué otra cosa es la mujer sino un enemigo de la amistad, un castigo insoslayable, un mal necesario, una tentación natural, un peligro doméstico, una maldición de la naturaleza pintada con colores hermosos". Este libro, que marca un vínculo directo entre la brujería y la mujer, tuvo un éxito extraordinario. La misoginia fanática de esos sacerdotes se apoya en argumentos del Antiguo Testamento, que, por ejemplo, en el Éxodo, 22, 19 dice: "A la hechicera no dejarás que viva".
 
Durante el Renacimiento fueron quemadas más brujas que en ninguna otra época histórica. A pesar de esto, una pequeña minoría de médicos se sublevó, sosteniendo que algunos de esos posesos y hechiceros no tenían nada que ver con el diablo y debían, en consecuencia, estar en manos de la medicina. Según el manual de los dominicos, era bruja toda persona que mostrara la menor desviación o peculiaridad psicológica. En los tiempos actuales, algunas personas piensan de una manera similar a la de aquellos inquisidores. Por ejemplo considerando perversos a los homosexuales por el sólo hecho de ser diferentes a la mayoría. Una reflexión de Ackerknecht parece adecuarse también a nuestros tiempos: "No hay que hacerse una falsa idea modernista de la revolución psiquiátrica renacentista. Sus representantes eran también hijos de su época. Sólo podían dar un paso y no un salto hacia adelante". Johan Weyer era uno de los representantes de la nueva psiquiatría. Creía en el diablo como casi todos sus contemporáneos, pero observó que la mayoría de las hechiceras eran enfermas melancólicas. La licantropía - creencia según la cual un hombre puede transformarse en lobo - no es una forma de hechicería sino de locura, decía también Weyer, agregando que los posesos son enfermos melancólicos o simuladores que desean especular. Algún tiempo después, Paracelso afirmaba que, en el caso de los "lunatici" (lunáticos), debía eliminarse la influencia atractiva del sol y de la luna. Tal vez como jugando y burlándose de todas estas ideas, Penrose y Pizarnik califican a Erzsébet de posesa, lunática, bruja y loba.
 

Bibliografía Capítulo I

  • Ackerknecht, Erwin: Breve historia de la psiquiatría. Eudeba. Bs.As.1962.
  • Arietti, Sergio;Bemporad, Jules: Psicoterapia de la depresión. Editorial Paidos. Buenos Aires.1981.
  • Bleichmar, Hugo: La depresión. un estudio psicoanalitico. Editorial Nueva Visón. Bs. Aires. 1976.
  • Bellessi, Diana: La diferencia viva. Revista Feminaria. Nro.3. Buenos Aires. 1989.
  • Hope Robbins, Rossell: Enciclopedia de la brujería y la demonología. Editorial Debate. Madrid. 1991.
  • Parrinder, Geoffrey: La brujería. Eudeba. Buenos Aires.1963.
  • Rusell, Bertrand: Religión y ciencia. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires. 1987.
  • Sallman, Jean-Michel: Historia de las mujeres. Cap. La bruja. Tomo III. Editorial Taurus. 1992.
  • Varios autores: Vampiros. Una antología de los maestros del género. Editorial Sur. Buenos Aires. 1961.
  • Woolf, Virginia: Una habitación propia. Seix Barral. Barcelona. 1986.

miércoles, marzo 02, 2016

ORIENTACION DE LOS GATOS: CUENTO DE JULIO CORTÁZAR

ORIENTACION DE LOS GATOS: CUENTO DE JULIO CORTÁZAR


ORIENTACION DE LOS GATOS CUENTO DE JULIO CORTÁZAR

 
Cuando Alana y Osiris me miran no puedo quejarme del menor disimulo, de la menor duplicidad. Me miran de frente, Alana su luz azul y Osiris su rayo verde. También entre ellos se miran así, Alana acariciando el negro lomo de Osiris que alza el hocico del plato de leche y maúlla satisfecho, mujer y gato conociéndose desde pianos que se me escapan, que mis caricias no alcanzan a rebasar. Hace tiempo que he renunciado a todo dominio sobre Osiris, somos buenos amigos desde una distancia infranqueable; pero Alana es mi mujer y la distancia entre nosotros es otra, algo que ella no parece sentir pero que se interpone en mi felicidad cuando Alana me mira, cuando me mira de frente igual que Osiris y me sonríe o me habla sin la menor reserva, dándose en cada gesto y cada cosa como se da en el amor, allí donde todo su cuerpo es como sus ojos, una entrega absoluta, una reciprocidad ininterrumpida.

Es extraño, aunque he renunciado a entrar de lleno en el mundo de Osiris, mi amor por Alana no acepta esa llaneza de cosa concluida, de pareja para siempre, de vida sin secretos. Detrás de esos ojos azules hay más, en el fondo de las palabras y los gemidos y los silencios alienta otro reino, respira otra Alana. Nunca se lo he dicho, la quiero demasiado para trizar esta superficie de felicidad por la que ya se han deslizado tantos días, tantos años. A mi manera me obstino en comprender, en descubrir; la observo pero sin espiarla; la sigo pero sin desconfiar; amo una maravillosa estatua mutilada; un texto no terminado, un fragmento de cielo inscrito en la ventana de la vida.

Hubo un tiempo en que la música me pareció el camino que me llevaría de verdad a Alana, mirándola escuchar nuestros discos de Bartok, de Duke Ellington, de Gal Costa, una transparencia paulatina me ahondaba en ella, la música la desnudaba de una manera diferente, la volvía cada vez más Alana porque Alana no podía ser solamente esa mujer que siempre me había mirado de lleno sin ocultarme nada. Contra Alana, más allá de Alana yo la buscaba para amarla mejor; y si al principio la música me dejó entrever otras Alanas, llegó el día en que f rente a un grabado de Rembrandt la vi cambiar todavía más, como si un juego de nubes en el ciclo alterara bruscamente las luces y las sombras de un paisaje. Sentí que la pintura la llevaba más allá de sí misma para ese único espectador que podía medir la instantánea metamorfosis nunca repetida, la entrevisión de Alana en Alana. Intercesores involuntarios, Keith Harrett, Beethoven y Anibal Troilo me habían ayudado a acercarme, pero frente a un cuadro o un grabado Alana se despojaba todavía más de eso que creía ser, por un momento entraba en un mundo imaginario para sin saberlo salir de si misma, yendo de una pintura a otra, comentándolas o callando, juego de cartas que cada nueva contemplación barajaba para aquel que sigiloso y atento, un poco atrás o llevándola del brazo, veía sucederse las reinas y los ases, los piques y los tréboles, Alana.

¿Qué se podía hacer con Osiris? Darle su leche, dejarlo en su ovillo negro satisfactorio y ronroneante; pero a Alana yo podía traerla a esta galería de cuadros como lo hice ayer, una vez más asistir a un teatro de espejo y de cámaras oscuras, de imágenes tensas en la tela frente a esa otra imagen de alegres jeans y blusa roja que después de aplastar el cigarrillo a la entrada iba de cuadro en cuadro, deteniéndose exactamente a la distancia que su mirada requería, volviéndose a mí de tanto en tanto para comentar o comparar. Jamás hubiera podido descubrir que yo no estaba ahí por los cuadros, que un poco atrás o de lado mi manera de mirar nada tenía que ver con la suya. Jamás se daría cuenta de que su lento y reflexivo paso de cuadro en cuadro la cambiaba hasta obligarme a cerrar los ojos y luchar para no apretarla en los brazos y llevármela al delirio, a una locura de carrera en plena calle. Desenvuelta, liviana en su naturalidad de goce y descubrimiento, sus altos y sus demoras se inscribían en un tiempo diferente del mío, ajeno a la crispada espera de mi sed.

Hasta entonces todo había sido un vago anuncio, Alana en la música, Alana frente a Rembrandt. Pero ahora mi esperanza empezaba a cumplirse casi insoportablemente, desde nuestra llegada Alana se había dado a las pinturas con una atroz inocencia de camaleón, pasando de un estado a otro sin saber que un espectador agazapado acechaba en su actitud, en la inclinación de su cabeza, en el movimiento de sus manos o sus labios el cromatismo interior que la recorría hasta mostrarla otra, allí donde la otra era siempre Alana sumándose a Alana, las cartas agolpándose hasta completar la baraja. A su lado, avanzando poco a poco a lo largo de los muros de la galería, la iba viendo darse a cada pintura, mis ojos multiplicaban un triángulo fulminante que se tendía de ella al cuadro y del cuadro a mí mismo para volver a ella y aprehender el cambio, la aureola diferente que la envolvía un momento para ceder después a un aura nueva, a una tonalidad que la exponía a la verdadera, a la última desnudez. Imposible prever hasta donde se repetiría esa ósmosis, cuántas nuevas Alanas me llevarían por fin a la síntesis de la que saldríamos los dos colmados, ella sin saberlo y encendiendo un nuevo cigarrillo antes de pedirme que la llevara a tomar un trago, yo sabiendo que mi larga búsqueda había llegado a puerto y que mi amor abarcaría desde ahora lo visible y lo invisible, aceptaría la limpia mirada de Alana sin incertidumbres de puertas cerradas, de pasajes vedados.

Frente a una barca solitaria y un primer piano de rocas negras, la vi quedarse inmóvil largo tiempo; un imperceptible ondular de las manos la hacia como nadar en el aire, buscar el mar abierto, una fuga de horizontes. Ya no podía extrañarme que esa otra pintura donde una reja de agudas puntas vedaba el acceso a los árboles linderos la hiciera retroceder como buscando un punto de mira, de golpe era la repulsa, el rechazo de un limite inaceptable. Pájaros, monstruos Marinos, ventanas dándose al silencio o dejando entrar un simulacro de la muerte, cada nueva pintura arrasaba a Alana despojándola de su color anterior, arrancando de ella las modulaciones de la libertad, del vuelo, de los grandes espacios, afirmando su negativa frente a la noche y a la nada, su ansiedad solar, su casi terrible impulso de ave fénix. Me quedé atrás sabiendo que no me sería posible soportar su mirada, su sorpresa interrogativa cuando viera en mi cara el deslumbramiento de la confirmación, porque eso era también yo, eso era mi proyecto Alana, mi vida Alana, eso había sido deseado por mí y refrenado por un presente de ciudad y parsimonia, eso ahora al fin Alana, al fin Alana y yo desde ahora, desde ya mismo. Hubiera querido tenerla desnuda en los brazos, amarla de tal manera que todo quedara claro, todo quedara dicho para siempre entre nosotros, y que de esa interminable noche de amor, nosotros que ya conocíamos tantas, naciera la primera alborada de la vida.

Llegábamos al final de la galería, me acerqué a la puerta de salida ocultando todavía la cara, esperando que el aire y las luces de la calle me volvieran a lo que Alana conocía de mi. La vi detenerse ante un cuadro que otros visitantes me habían ocultado, quedarse largamente inmóvil mirando la pintura de una ventana y un gato. Una última transformación hizo de ella una lenta estatua nítidamente separada de los demás, de mí que me acercaba indeciso buscándole los ojos perdidos en la tela. Vi que el gato era idéntico a Osiris y que miraba a lo lejos algo que el muro de la ventana no nos dejaba ver. Inmóvil en su contemplación, parecía menos inmóvil que la inmovilidad de Alana. De alguna manera sentí que el triángulo se había roto, cuando Alana volvió hacia mí la cabeza el triángulo ya no existía, ella había ido al cuadro pero no estaba de vuelta, seguía del lado del gato mirando más allá de la ventana donde nadie podía ver lo que ellos veían, lo que solamente Alana y Osiris veían cada vez que me miraban de frente.


ORIENTACIÓN DE LOS GATOS: CUENTO DE JULIO CORTÁZAR

POEMA DE ERNEST HEMINGWAY


POEMA DE ERNEST HEMINGWAY

POEMA DE ERNEST HEMINGWAY

Trata de aprender a respirar profundamente,
a saborear la comida cuando comes
y, cuando duermas, a dormir como tronco.
Intenta estar vivo de verdad
con todas tus fuerzas,
y cuando rías, ríe hasta partirte de risa.
Y cuando te enfades, enfádate bien.
Trata de estar vivo.
Por que ya estarás muerto suficientemente.
*Ernest Hemingway

martes, marzo 01, 2016

FRASES PENSAMIENTOS Y CITAS ILUSTRADAS PARA COMPARTIR

FRASES PENSAMIENTOS Y CITAS ILUSTRADAS PARA COMPARTIR

 «Sé el cambio que quieres ver en el mundo» —Mahatma Gandhi

«No se trata de si van a derribarte, se trata de si vas a levantarte cuando lo hagan» —Vince Lombardi, entrenador de fúbol americano

«Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento» —Eleanor Roosevelt

«Qué maravilloso es que nadie tenga que esperar ni un segundo para empezar a mejorar el mundo» —Ana Frank

«El pesimista ve dificultades en cada oportunidad. El optimista ve oportunidades en cada dificultad» —Winston Churchill

«Muchos piensan en cambiar el mundo, pero casi nadie piensa en cambiarse a sí mismo» —Leon Tolstoi

«Si estás trabajando en algo que te importa de verdad, nadie tiene que empujarte: tu visión te empuja» —Steve Jobs




















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Matsuo Bashō (1644 - 1694) Japón

Matsuo Bashō (1644 - 1694) Japón- HAIKU       Ramas de lirio aferradas a mis pies. ¡Cordones para sandalias!     Matsuo Bashō  (1644 - ...

FRAGMENTO DEL POEMA "LA MÉDULA NOCTURNA" POR FANNY JEM WONG

FRAGMENTO DEL POEMA "LA MÉDULA NOCTURNA" POR FANNY JEM WONG
"La realidad vive ajena / no hay espacio , ni tiempo. / El tiempo, el espacio / los instantes / pequeños universos. / Por las noches son aires, son negras velas / que aquí se alimentan "

CONFUCIO

Es más fácil apoderarse del comandante en jefe de un ejército que despojar a un miserable de su libertad

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
mariposa gris / anclada en la tierra / mueres de amor

VISITA MI CANAL

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FANNY JEM WONG MIÑÁN

"Si quieres respuestas sinceras, no olvides que algunas resultarán peligrosas" F JEM WONG

"Si quieres respuestas sinceras, no olvides que algunas resultarán peligrosas" F JEM WONG
"La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro... Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro." Octavio Paz.

XXIII TRAS EL AULLIDO DE LA LOBA POR FANNY JEM WONG

XXIII TRAS EL AULLIDO DE LA LOBA  POR FANNY JEM WONG
XXIII TRAS EL AULLIDO DE LA LOBA POR FANNY JEM WONG

EL TAÑER DE LAS CAMPANAS POR FANNY JEM WONG

EL TAÑER DE LAS CAMPANAS POR FANNY JEM WONG
EL TAÑER DE LAS CAMPANAS POR FANNY JEM WONG

Con tinta tusán: 26 escritores peruanos de ascendencia china 🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎🀄⛩️

Con tinta tusán: 26 escritores peruanos de ascendencia china 🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎🀄⛩️
Con tinta tusán: 26 escritores peruanos de ascendencia china : Forma parte de la exhibición digital Con tinta c̵h̵i̵n̵a̵ tusán: 26 escritores peruanos de ascendencia china, que se realizó en el marco del proyecto "Visibilización de la comunidad peruano china a través de la difusión de la producción literaria de autores tusanes" Proyecto beneficiario de los Estímulos Económicos para la Cultura 2022. Concurso Nacional de Proyectos para la Promoción de Libros y Autores Peruanos en Medios Digitales del Ministerio de Cultura del Perú, cuyo lanzamiento oficial fue un evento coorganizado por el Centro Cultural Digital Tusanaje-秘从中来, la biblioteca digital IdenTusanes y el Programa Lima Lee de la Municipalidad de Lima.

MUCHACHA DE COLOR AZUL

MUCHACHA DE COLOR AZUL
MUCHACHA DE COLOR AZUL

REVISTA ORIENTAL

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IMPARABLES ACTIVIDADES DEL CCPCH

CONTINTATUSÁN EXHIBICIÓN DIGITAL LITERARIA: FANNY JEM WONG 🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎🀄⛩️

CONTINTATUSÁN EXHIBICIÓN DIGITAL LITERARIA: FANNY JEM WONG 🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎🀄⛩️
CONTINTATUSÁN EXHIBICIÓN DIGITAL LITERARIA: FANNY JEM WONG 🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎🀄⛩️