En Atenas, Stelios Karayanis empieza a traducir mi libro "El gato de hielo". Aquí va un poema.
Gatos y pájaros por Marco Martos
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| La niña rosa, sentada de Rafael Alberti |
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| FÁBULAS ANTIGUAS DE CHINA : CALLEJÓN SIN SALIDA |
Durante la dinastía Zhou, la ciudad de Dingzhou fue sitiada por los tártaros, rodeada por varias filas de soldados. Sun Yangao, jefe de los magistrados de Dingzhou, al saber la noticia del sitio, no se atrevió ya a volver a la casa gubernamental. Se encerró en la suya, hizo cerrar con candado la puerta y ordenó que le pasaran por una pequeña ventanilla los documentos oficiales que requerían su parecer. Cuando supo que los bárbaros tomaban por asalto la muralla que rodeaba la ciudad, Sun Yangao hizo que lo encerraran en un armario.
- Guarden bien la llave – recomendó a sus sirvientes – y si esos bandidos se la piden, ¡en ningún caso se la den!
Zhao Ye Qian Zai
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| Cornisas por Walter Faila |
Por una angosta cornisa se prolonga la angustia
mientras unos ojos se hacen prismas en la noche
Todo encaja en el brutal camino donde camina el hombre,
roedores mercaderes de lo abstracto y de lo absurdo.
Por eso a veces la vida me parece larga, desmedida y tensa
y todos los sitios son los mismos cuando los viste a todos
aun sin verlos, sin palparlos, sin olerlos.
Habrá seguramente una mirada en otros ojos
Habrá más de mil razones para seguir el rumbo
Habrá una margarita adornando los siniestros jardines
y una madreselva abrazando los muros de todos los silencios
Pero a veces la vida me parece una fábula eterna
una cruz de hierro sobre los hombros
una bocanada de humo que me asfixia lentamente.
¿Cuál es el instante del paso equivocado?
¿Dónde está la silla en que se sienta el alma
a descansar de la ronda mundana del instinto?
Tu…yo, ellos… o quizá nosotros y vosotros
Uno que me explique
más allá de divanes y oscuros consultorios
la diferencia de la altura y el subsuelo
de esos que van con uno en cada instante del tiempo,
de esos que no te escapas ni cuando estás durmiendo.
Pero estoy seguro que habrá muchas miradas
Miradas de ojos ingenuos, llenos de paz… aunque ciegos
Que habrá miles de almas que reposen, sin mirar el ojo ajeno
ni la mano del mendigo, ni los pies de los enfermos,
ni la tristeza del niño, ni a una madre sin sus senos.
¿Cual es el momento del orgasmo de la vida?
¿Dónde procrea el alma su pasión y su lamento?
Habrá… ¡Mujer de agua!
Un orgasmo de risas en el útero del tiempo
Habrá, estoy seguro, un mundo menos complejo
Y unos ojos que me miren como prismas en la noche
fabricando arco iris debajo de los espejos.
Algunos versos de amor detrás de tantos infiernos
y unos hilos de savia dentro de otro universo
A veces la vida, me parece larga y tensa
como una cornisa de barro donde hace nido un hornero
nidos que solo duran, ¡ Mujer sin rostro!
lo que dura un aguacero.
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| Recogiendo leña por Meng Hao Jan, 689-740 |
Mientras recojo leña me voy internando
en las profundidades de la montaña,
arroyo tras arroyo, cada vez más
en lo profundo de la montaña
donde abundan los leños de puentes en ruinas.
Las enredaderas crecen por los suelos
enmarañándose en los caminos derruidos.
Al crepúsculo, las pocas personas que hay
se vuelven más escasas aún.
El viento de las montañas atraviesa estas ropas sencillas—
me echo mi ligero equipaje al hombro
y sosteniendo el canto contemplo
el humo que brota de una casa rural
[versión a partir de la traducción de David Hinton en The Mountain Poems of Meng Hao-jan, Archipelago Books, 2014
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| Tormenta por Wu Kieng |
Maldije a la lluvia que, azotando mi techo, no me dejaba dormir.
Maldije al viento que me robaba las flores de mis jardines.
Pero tú llegaste y alabé a la lluvia. La alabé cuando te quitaste la túnica empapada.
Pero tú llegaste y alabé al viento, lo alabé porque apagó la lámpara.
Matsuo Bashō (1644 - 1694) Japón- HAIKU Ramas de lirio aferradas a mis pies. ¡Cordones para sandalias! Matsuo Bashō (1644 - ...